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WhatsApp ya permite hacer llamadas de voz y videollamadas desde el navegador, tanto en chats privados como en grupos. El movimiento parece sencillo, pero cambia bastante el uso real del servicio cuando uno pasa horas delante del portátil y no quiere depender del móvil para una conversación larga.
Frente a otras opciones muy asentadas, aquí hay un detalle que pesa de verdad en el día a día. Las llamadas en WhatsApp Web no tienen límite de tiempo de duración, mientras Zoom corta las gratuitas a los 40 minutos y Google Meet las deja en 60.
Meta lleva WhatsApp Web al terreno donde Zoom había puesto las reglas
Hasta ahora, abrir una videollamada desde el navegador solía empujar al usuario hacia plataformas pensadas para reuniones. WhatsApp entra en ese espacio con una propuesta más doméstica y directa, sin cambiar de app ni pedir cuentas nuevas a quienes ya usan el servicio para hablar cada día.
El tope en las llamadas grupales queda en 32 personas. No es una cifra pensada para clases masivas o reuniones de empresa grandes, pero sí encaja con familias, grupos de amigos, equipos pequeños o coordinaciones informales que suelen resolverse desde el chat.
Además, la versión web permite crear llamadas con antelación mediante un enlace o lanzarlas al momento desde el menú. Ese pequeño cambio evita buena parte de la fricción habitual, sobre todo cuando la conversación nace dentro de un grupo que ya estaba activo.
Pasar del móvil al ordenador ya no obliga a colgar
Una de las funciones más prácticas es la transferencia de llamadas entre el teléfono y el navegador sin cortar la comunicación. En uso real, eso significa empezar una llamada caminando con el móvil y seguirla luego en el ordenador cuando toca escribir, compartir algo en pantalla o simplemente apoyar mejor la cámara.
También aparece una pestaña propia de llamadas con historial y contactos favoritos. No parece un cambio menor, porque saca esta función del rincón improvisado del chat y la convierte en una parte más visible de la experiencia de WhatsApp Web.
Junto a eso, Meta ha añadido una sala de espera para gestionar a las personas que entran en la llamada. La herramienta da algo más de control en grupos, especialmente cuando el enlace circula entre varios participantes y conviene filtrar incorporaciones antes de que entren directamente.
La llamada arranca antes y añade funciones que ya se daban por hechas
WhatsApp Web incorpora compartir pantalla y reacciones en directo durante la llamada. Son dos funciones que muchos usuarios ya esperan por costumbre, pero aquí ayudan a que la versión en navegador no quede como una opción recortada frente a otras plataformas.
Hay además un intento claro de mejorar la primera impresión técnica. QuickHD permite iniciar el vídeo en alta definición desde los primeros segundos, un punto relevante en videollamadas donde la imagen borrosa inicial suele dar sensación de peor calidad incluso antes de que la conversación arranque de verdad.
Desde el primer momento también entra en juego la supresión de ruido de fondo, activada por defecto aunque puede desactivarse en los ajustes. Para quien llama desde casa, una cafetería o una oficina compartida, ese ajuste automático evita tener que ir a buscarlo antes de empezar.
WhatsApp amplía la comodidad, pero no entra en la batalla de las reuniones de empresa
La compatibilidad cubre Chrome, Edge, Firefox y Safari, sin extensiones adicionales. Ese detalle importa porque reduce bastante las barreras de entrada y deja la función al alcance de casi cualquier usuario que ya tenga abierta la versión web en su navegador habitual.
WhatsApp mantiene además el cifrado de extremo a extremo en las llamadas, una capa básica para una herramienta que pasa de mensajes cotidianos a conversaciones en tiempo real desde el navegador. Para el usuario común, esa continuidad importa tanto como la propia facilidad de uso.
No conviene confundir esta apuesta con una suite de reuniones para oficinas. La herramienta no incluye grabación, transcripción con inteligencia artificial ni subtítulos, así que su terreno sigue siendo el de la conversación personal y de grupo, no el de la reunión formal con archivo, acta y seguimiento.
Ahí está la tensión más clara de este lanzamiento. WhatsApp Web suma pantalla compartida, sala de espera, vídeo en alta definición desde el arranque y llamadas sin límite, pero mantiene el techo en 32 personas y deja fuera las funciones empresariales que otras plataformas usan para justificar que una llamada termine justo cuando la conversación empezaba a ponerse seria.