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WhatsApp prepara un cambio pequeño en apariencia, pero muy visible en el uso diario. La aplicación ya permite que dos personas contacten mediante un nombre de usuario, sin necesidad de compartir el número de teléfono, y añade una barrera extra para ese primer acercamiento.
Esa barrera adopta la forma de un PIN. Quien quiera enviar el primer mensaje a otro usuario a través de su nombre de usuario tendrá que introducir esa clave, aunque la exigencia desaparece después del contacto inicial.
WhatsApp cambia el primer contacto y evita que el nombre de usuario quede abierto a cualquiera
La idea resulta fácil de entender en la práctica. Un nombre de usuario sirve para que otra persona pueda encontrarte sin ver tu número, pero el PIN evita que esa puerta quede totalmente abierta desde el primer momento.
Ahí está el equilibrio que busca la función, porque el PIN solo entra en juego durante el primer mensaje entre dos usuarios. Después, la conversación sigue sin esa verificación adicional, lo que evita convertir cada chat en un trámite.
Dentro de la app, la ruta para activar esta opción está bastante localizada. Hay que entrar en Ajustes, después en Cuenta y finalmente en Nombre de usuario.
La opción aparece en Cuenta y obliga a elegir quién puede escribir con esa vía
Una vez dentro, WhatsApp incluye el menú Contactarme por nombre de usuario. En ese apartado hay que marcar la opción Personas que conocen mi clave, que es la que vincula el contacto inicial a ese PIN previo.
El sistema no obliga a quedarse con una misma combinación para siempre. WhatsApp genera una clave PIN y también ofrece la posibilidad de cambiarla con la opción Obtener otra clave.
Luego toca confirmar el ajuste de forma manual. La aplicación guarda la nueva clave cuando el usuario pulsa el botón Guardar clave, que cierra el proceso dentro de esa misma pantalla.
El número deja de ser imprescindible, pero el acceso sigue pasando por una clave
Para el usuario, la novedad tiene una lectura clara. Compartir el nombre de usuario reduce la necesidad de dar el teléfono a desconocidos, pero no elimina del todo el control sobre quién puede iniciar una conversación.
WhatsApp resuelve así una tensión habitual en cualquier app de mensajería. Encontrar a alguien debería ser más cómodo, aunque el primer mensaje sigue dependiendo de una clave que el propio usuario puede regenerar si prefiere cerrar de nuevo ese acceso.