El Vivo X300 Ultra lleva su apuesta fotográfica un paso más allá con una lente externa de 400 mm, pero esa ambición tiene un coste claro en tamaño, peso y comodidad.
La idea es sencilla sobre el papel acoplar un teleobjetivo opcional a la cámara periscópica de 200 MP del teléfono mediante una funda y un anillo adaptador con montura de bayoneta. En la práctica, eso convierte al móvil en algo mucho más cercano a una cámara híbrida que a un smartphone convencional. Vivo mantiene además la lente opcional de 200 mm, y en el X300 Ultra permite elegir desde la interfaz entre tres opciones externas la lente original de 200 mm, la segunda generación de 200 mm y la nueva 400 mm G2 Ultra.
Qué cambia frente a la generación anterior
La novedad no está solo en el accesorio. También hay un cambio de uso importante en el software. El X300 Ultra y el X300 Pro incorporan un interruptor de extensor teleobjetivo en varios modos de cámara, algo más flexible que el planteamiento del X200 Ultra y del OPPO Find X9 Pro, donde todo pasaba por un modo dedicado con más limitaciones. Dicho de otro modo ahora la lente externa está más integrada en la experiencia general de la cámara y no parece una función aislada.
Eso tiene un efecto práctico. Si alguien quiere pasar de una toma normal a una escena lejana, el acceso es más directo y menos rígido. No elimina el carácter experimental del accesorio, pero sí reduce parte de la fricción. El X300 Pro, que se vende globalmente, también ha recibido la lente de 8,7x, mientras que el concepto ya había debutado el año pasado con el X200 Ultra.
Lo que se puede hacer con la lente de 400 mm
La lente de 400 mm equivale aproximadamente a un zoom de 17x y está pensada para escenas muy lejanas. Ahí es donde realmente intenta diferenciarse de un móvil premium tradicional. En pruebas, ha dado buenos resultados a 400 mm y también a 800 mm. A 1.600 mm, en cambio, la calidad se volvió irregular, con aberraciones en los bordes y pérdida de detalle. A 3.200 mm, directamente, las fotos solían salir mal.
"Me llevé el teléfono y la lente al paseo marítimo y capturé a gente en la montaña cercana. En serio." - Hadlee Simons, autor de Android Authority
Ese ejemplo resume bien su utilidad real fotografiar sujetos que están muy lejos y que un móvil normal no suele resolver con esa claridad. También explica por qué Vivo acompaña este accesorio con nuevas opciones de personalización. Con la lente de 400 mm ahora hay compatibilidad con perfiles de imagen personalizados, que permiten partir de un estilo base y ajustar hasta 12 parámetros, entre ellos exposición, halo, grano, calidez o tono, altas luces, sombras y nitidez. Es una función interesante para quien quiere afinar el aspecto final sin depender de un tratamiento automático cerrado.
Además, con la lente montada el teléfono admite fotos a resolución completa de 200 MP, vídeo ultraestabilizado hasta 2.8K/60 fps, grabación en 4K/120 fps, vídeo Log, perfiles de audio predefinidos y personalizados, y modo de vídeo profesional. La única ausencia destacada es Film Style en vídeo, que no está disponible con esta lente por su formato 2.41.
El problema no es solo el precio de entrada, sino la ergonomía
Donde esta propuesta se complica de verdad es en el uso físico del accesorio. La lente de 400 mm tiene una distancia mínima de enfoque de cuatro o cinco metros, frente al aproximadamente un metro de la lente de 200 mm. Eso significa que no sirve igual de bien como teleobjetivo versátil para todo. Si el sujeto está relativamente cerca, la lente más corta sigue siendo más práctica.
"Esta cosa es absolutamente gigantesca, y vivo ha cruzado una línea en mi opinión." - Hadlee Simons, autor de Android Authority
"El teléfono queda extremadamente descompensado hacia la parte superior cuando la lente está conectada." - Hadlee Simons, autor de Android Authority
Ese punto cambia mucho la experiencia. No se trata solo de llevar una lente más grande en la mochila una vez acoplada, el conjunto resulta más incómodo de sujetar, más aparatoso y menos natural para hacer fotos rápidas. Si alguien imagina usar esto en un paseo, un concierto o un viaje ligero, conviene aterrizar expectativas. No parece un accesorio para llevar siempre encima ni para sacar del bolsillo y disparar en dos segundos.
También hay un límite claro en el tipo de usuario. Quien hace fotos esporádicas y valora ante todo la comodidad probablemente no va a compensar el volumen adicional. En cambio, quien disfruta fotografiando fauna lejana, montañas, arquitectura distante o detalles imposibles desde un mirador sí puede encontrar aquí algo distinto a lo habitual en móviles.
"Creo que la lente de 400mm es simplemente demasiado pesada e incómoda para la mayoría de la gente." - Hadlee Simons, autor de Android Authority
Ese es el juicio más importante de todo el conjunto la lente de 400 mm logra capturas de largo alcance difíciles de replicar con un Samsung o un Pixel, pero no lo hace con la sencillez que la mayoría espera de un smartphone. Incluso con un posible rival en el horizonte, como el futuro OPPO Find X9 Ultra con cámara de 50 MP y zoom 10x para mercados globales, la propuesta de Vivo sigue siendo muy particular. Impresiona por alcance y por control creativo, sí, pero también deja claro que no todo lo que cabe en un móvil encaja de verdad en el día a día de casi cualquier usuario.