Una alerta de DuckDuckGo destapó que miDGT envió datos de 2,3 millones de usuarios durante años

La AEPD resolvió contra la DGT por el envío no informado de datos técnicos y personales desde miDGT a terceros; el flujo se corrigió en 2024 con la versión 1.11.5.

12 de septiembre de 2026 a las 08:08h
Una alerta de DuckDuckGo destapó que miDGT envió datos de 2,3 millones de usuarios durante años
Una alerta de DuckDuckGo destapó que miDGT envió datos de 2,3 millones de usuarios durante años

Añadir The App Date como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Durante años, una de las apps públicas con más usuarios en España envió datos del móvil a servidores de terceros sin que sus usuarios lo supieran. La Agencia Española de Protección de Datos ha resuelto contra la Dirección General de Tráfico por lo ocurrido con miDGT, una aplicación que entonces tenía 2,3 millones de usuarios.

El caso retrata un problema muy reconocible en la tecnología de consumo. Una app puede parecer limitada a enseñar carnés, permisos o documentación del coche y, al mismo tiempo, mover por detrás un volumen de información técnica y personal que el usuario nunca imagina.

Un aviso en DuckDuckGo destapó lo que miDGT enviaba

Todo arrancó el 17 de noviembre de 2023, cuando un usuario presentó una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos. El ciudadano acusó a la aplicación de enviar datos del dispositivo de una forma extraña e innecesaria.

La pista apareció en App Tracking Protection, la función del navegador DuckDuckGo que alerta cuando una app solicita información que no parece necesaria y la remite a terceros. En este caso, esa vigilancia detectó tráfico saliente desde miDGT.

No hablamos de un dato aislado. La aplicación enviaba versión de la app, densidad de píxeles, fecha de instalación, número de compilación del sistema operativo, nivel de batería, identificador único, datos de la CPU, resolución de pantalla, operador de red, nombre del dispositivo, zona horaria y tiempo de arranque.

A eso se sumaban dirección de correo electrónico, ID de publicidad, cookies, sexo, código postal, país, idioma del dispositivo y hasta el estado de los auriculares. La lista mezclaba datos técnicos del terminal con información personal del usuario, una combinación que cambia mucho la lectura del problema.

La DGT lo atribuyó a Firebase, pero el fallo duró años

La Dirección General de Tráfico sostuvo que el origen estuvo en Firebase, la plataforma de Google que utilizaba para notificaciones push. La integración mantenía activadas funciones opcionales de envío de datos de uso y errores que el equipo de desarrollo no desactivó.

Aquí aparece el detalle más incómodo del expediente. El equipo de desarrollo de la Dirección General de Tráfico era el único con acceso al panel de Firebase y nunca entró en él, así que desconocía que la app estaba recopilando y enviando datos al exterior.

Eso deja una escena bastante concreta para cualquier lector que use apps a diario. No hizo falta una decisión expresa de compartir datos para que el flujo existiera, bastó una configuración por defecto que nadie revisó.

El problema también alcanzó la trazabilidad legal del tratamiento

La información viajaba a otras empresas a través de servicios de Google y podía procesarse fuera de la Unión Europea. Ese extremo no figuraba en el registro de tratamientos declarado por la Dirección General de Tráfico.

El matiz no es menor cuando hablamos de una app oficial. Una cosa es que una plataforma privada acumule telemetría en segundo plano y otra que lo haga un servicio público que gestiona documentación sensible para conducir y circular.

En 2024 llegó la corrección. El envío de datos se detuvo con la versión 1.11.5 de miDGT, que cerró el flujo detectado tras la reclamación presentada meses antes.

La resolución golpea la confianza, aunque no llegue multa

La Dirección General de Tráfico no afrontará una sanción económica. Su condición de administración pública la deja exenta de multas en este caso por el artículo 77 de la Ley Orgánica de Protección de Datos.

Para el usuario, ahí aparece una contradicción difícil de ignorar. La app dejó circular datos durante años sin conocimiento de quienes la usaban y, aun así, la consecuencia no pasa por una penalización económica pese al alcance de una base instalada de 2,3 millones de personas.

Al final, el detalle que más pesa no es técnico ni jurídico, sino cotidiano. Una alerta de DuckDuckGo bastó para descubrir que una app oficial enviaba correo electrónico, ID de publicidad, código postal o nivel de batería mientras muchos usuarios solo pensaban que llevaban el carné en el móvil.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía