Un eclipse de 2 minutos puede quemar la cámara del móvil: un filtro homologado cuesta desde 8,95 euros

Apuntar el móvil al Sol durante el eclipse total del 12 de agosto puede dañar el sensor; la totalidad durará apenas un par de minutos y exige filtro, ajustes previos y rapidez.

05 de agosto de 2026 a las 12:47h
Un eclipse de 2 minutos puede quemar la cámara del móvil: un filtro homologado cuesta desde 8,95 euros
Un eclipse de 2 minutos puede quemar la cámara del móvil: un filtro homologado cuesta desde 8,95 euros

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Hay una mala noticia para quien piense sacar el móvil y apuntar sin más al cielo el 12 de agosto. El eclipse total de Sol que cruzará gran parte de España apenas regalará un par de minutos de totalidad en el mejor de los casos, y ese margen tan corto no perdona errores con la cámara.

El riesgo más serio no está en mirar la pantalla, sino en cómo trabaja el módulo fotográfico. Apuntar directamente al Sol puede dañar o quemar el sensor del móvil porque la lente concentra la luz y también el calor, algo fácil de olvidar cuando todo ocurre deprisa.

Eso sí, mirar el eclipse a través de la pantalla del teléfono no daña los ojos. La diferencia importa porque una cosa es usar el móvil como visor y otra muy distinta dejar que la cámara reciba luz solar directa sin ninguna protección.

El tiempo corre y el móvil no perdona una prueba improvisada

Durante las fases parciales, la NASA aconseja trabajar con una apertura fija de f/8 a f/16 y velocidades de obturación entre 1/1000 y 1/4 de segundo. En la práctica, ese rango deja claro que no basta con tocar un botón y esperar una foto limpia.

Cuando llegue la totalidad, el ajuste cambia otra vez. La NASA recomienda mantener una apertura fija y mover la exposición entre 1/1000 y 1 segundo, con la posibilidad de retirar el filtro de la cámara para captar la corona solar.

Ahí aparece la parte incómoda para muchos móviles. La fase de totalidad durará apenas un par de minutos en el mejor de los casos, así que cualquier cambio de accesorio o de exposición tendrá que hacerse con rapidez y con algo de ensayo previo.

Estos filtros ponen precio a la protección antes de hacer la foto

Para quien quiera intentarlo con cierta seguridad, hay varias opciones ya definidas y con precios muy distintos. No es una cuestión menor, porque el coste del filtro puede ser ridículo al lado del precio de un teléfono con varias cámaras.

El Absolute Eclipse Lámina Solar DIY bloquea el 99,99% de la luz solar, supera la norma ISO 12312-2 y cuesta 29 euros. Es la opción más cara de las citadas, pero también la que pone sobre la mesa el dato más preciso sobre bloqueo de luz.

Más abajo aparece el K&F Concept Solar ND100000 de 58 mm, con una reducción de 16,6 paradas y un precio de 26,99 euros. Si la cifra impresiona, la pregunta práctica es otra, y tiene que ver con si encaja o no en el montaje que cada usuario pueda improvisar.

También hay soluciones más ligeras y directas. El Omegon Solar Safe Easy Cam pesa tres gramos, se fija con velcro, cumple la normativa ISO y cuesta 9,90 euros.

Por debajo de ese precio queda una opción todavía más llamativa. El pack Helioclipse incluye seis gafas homologadas y un filtro para móvil por 8,95 euros, una combinación que cuesta menos que muchas fundas y resuelve a la vez la observación y la captura.

Hasta el suelo puede dar una pista cuando el eclipse entra en fase parcial

No todo pasa por conseguir la foto perfecta del disco solar. Durante la parcialidad aparecen sombras con forma de media luna en el suelo o debajo de los árboles, un efecto que convierte cualquier paseo en una escena mucho más fácil de registrar con el móvil.

Curiosamente, esa puede ser la toma más agradecida para la mayoría. Evita exponer el sensor al Sol de forma directa y, al mismo tiempo, retrata uno de los detalles más reconocibles del eclipse con menos riesgo y menos prisas.

Entre un filtro de 8,95 euros y otro de 29 euros, la diferencia de precio resulta pequeña frente al coste de estropear la cámara por una escena que solo durará un par de minutos y que, además, ya deja medias lunas en el suelo sin exigirle al sensor mirar de frente al Sol.

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