Tim Cook deja Apple con 4,01 billones de valor: John Ternus asume el 1 de septiembre

Tim Cook dejará el cargo de CEO de Apple tras 15 años. Entrega a John Ternus una empresa valorada en 4,01 billones de dólares, con beneficios récord, más peso en servicios y retos claros en inteligencia artificial.

22 de abril de 2026 a las 12:05h
Tim Cook deja Apple con 4,01 billones de valor: John Ternus asume el 1 de septiembre
Tim Cook deja Apple con 4,01 billones de valor: John Ternus asume el 1 de septiembre

Apple cambiará de líder el 1 de septiembre Tim Cook dejará el cargo de CEO tras 15 años y John Ternus, actual vicepresidente sénior de ingeniería de hardware, asumirá el puesto en una transición que cierra una etapa de crecimiento histórico, expansión de servicios y avances desiguales en nuevas categorías de producto.

El relevo llega con Apple valorada en 4,01 billones de dólares y con una compañía muy distinta a la que Cook heredó en 2011. Cuando tomó el mando tras Steve Jobs, Apple rondaba una capitalización algo inferior a 350.000 millones de dólares; desde entonces superó 1 billón en 2018, 2 billones en 2020, 3 billones en 2022 y 4 billones en 2025. La mejora no se limita a la bolsa el beneficio neto del ejercicio fiscal cerrado en septiembre de 2025 alcanzó 112.000 millones de dólares, ocho veces más que en septiembre de 2010, un aumento del 699%.

La Apple de Cook más grande, más diversificada y mucho menos dependiente de un solo producto

Buena parte del legado de Cook está en cómo Apple amplió su negocio más allá del iPhone. La empresa reforzó su presencia en China, sumó alrededor de 200 tiendas a su red global y abrió Apple Park en 2017, una sede de 175 acres que sustituyó al antiguo campus, da cabida a más de 12.000 empleados, funciona con energía 100% renovable y se ha convertido en el escenario habitual de los lanzamientos.

En hardware, la etapa de Cook dejó movimientos con impacto muy claro en el uso diario. El Apple Watch, lanzado en 2015, pasó de ser un accesorio más a una propuesta centrada en salud y fitness, con medición de oxígeno en sangre y monitorización por ECG. Es una evolución importante porque no se queda en la notificación en la muñeca entra en rutinas concretas, desde entrenar hasta vigilar métricas de salud.

También en audio Apple consolidó una línea completa. Compró Beats en 2014, lanzó los primeros AirPods en 2016 y en 2020 añadió sus primeros auriculares circumaurales. En la práctica, eso convirtió el ecosistema de accesorios en una parte estable del negocio, con productos pensados para el uso cotidiano llamadas, música, trabajo híbrido o movilidad.

El iPad y el iPhone también cambiaron de forma más pragmática que revolucionaria. Apple amplió el iPad con varios tamaños y precios, algo relevante para cubrir perfiles de uso muy distintos. En el iPhone empujó cambios como el iPhone SE, Face ID y las pantallas de borde a borde. No todos esos movimientos suenan igual de espectaculares, pero sí afectan al día a día más opciones de entrada, otra forma de desbloquear el móvil y un diseño que acabó marcando toda la gama.

Donde Apple sí tuvo resultados mixtos fue en las nuevas plataformas. El Apple Vision Pro, presentado en 2024 como apuesta por la computación espacial, no logró conectar con los consumidores por su precio de varios miles de dólares. Es el ejemplo más claro de que no todo lo lanzado en esta etapa encontró una utilidad real para el público general.

Servicios, chips propios e IA los aciertos claros y la asignatura pendiente

Si hay un área que define la Apple de Cook es la de servicios. Apple Pay se lanzó en 2014 y tiene un uso global estimado de 818 millones de personas. Apple Music llegó en 2015 y supera los 112 millones de suscriptores. Apple TV+, estrenado en 2019, ha conseguido cientos de premios, incluido el Óscar a la mejor película, mientras que Apple Arcade, también de 2019, fue ampliando su catálogo de juegos prémium. iCloud, anunciado inicialmente en 2011, creció durante estos años y sumó iCloud+ en 2021.

El peso económico de esa estrategia es contundente. El negocio de servicios generó 109.160 millones de dólares en ingresos en el ejercicio fiscal cerrado en septiembre de 2025, sobre un total de 416.160 millones. Eso explica por qué Apple defendió con tanta insistencia el modelo de la App Store y, en particular, su comisión del 30% no era un detalle operativo, sino una pieza importante del negocio.

En ordenadores, uno de los cambios más relevantes fue menos visible para el usuario, pero muy práctico en el producto final. Apple inició en 2020 la transición desde procesadores Intel a chips propios Apple Silicon y completó el cambio en toda la línea Mac en 2023. Para cualquiera que use un Mac a diario, este tipo de transición importa porque afecta al corazón del equipo, no solo a una función aislada.

Más irregular ha sido la llegada de la inteligencia artificial. Apple entró en esta fase en 2024 con Apple Intelligence, pero lo hizo después de quedar al margen de buena parte de la carrera de IA generativa que se aceleró tras ChatGPT en 2022. Además, la nueva Siri impulsada por IA, prevista para este año, arrastra retrasos. La lectura es clara Apple ya está en la conversación, pero todavía no marca el ritmo.

Ese retraso ayuda a entender otro movimiento reciente. Apple y Google anunciaron este año que Gemini impulsará las herramientas de IA de nueva generación de Apple. En la práctica, esto sugiere que la compañía ha optado por apoyarse en un socio externo para acelerar una parte clave de su oferta, algo poco habitual en una empresa que ha construido gran parte de su ventaja en el control vertical de hardware, software y servicios.

Un relevo con una base sólida, pero con preguntas abiertas

Cook también deja una Apple más alineada con la política industrial de Estados Unidos. El año pasado apareció junto al presidente Donald Trump para anunciar un compromiso de gasto de 600.000 millones de dólares en el país durante cuatro años, con más contratación y actividad manufacturera, y con foco en reforzar la cadena de suministro nacional de semiconductores y tecnologías avanzadas.

John Ternus recibirá, por tanto, una empresa enorme, rentable y diversificada. Pero también una Apple que ya no puede vivir solo de ampliar categorías maduras y que necesita demostrar que su siguiente gran etapa, la de la IA, será algo más que una respuesta tardía. El balance de Cook es difícil de discutir en cifras; la duda ahora es si el próximo CEO sabrá convertir esa escala en productos que vuelvan a sentirse inevitables para el usuario, y no solo rentables para la compañía.

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