Sonder es una nueva app de citas que intenta salir del bucle del swipe con perfiles menos rígidos, sugerencias con IA y eventos presenciales en Londres.
La idea no es solo facilitar conexiones románticas, sino también platónicas. Sus fundadores, cuatro veinteañeros afincados en Londres, parten de una crítica bastante clara al estado actual de las apps de citas demasiada rutina, poca autenticidad y una experiencia que a menudo se parece más a filtrar currículums que a conocer a alguien. Sobre esa base, Sonder propone una mezcla peculiar entre perfil visual, recomendación algorítmica y encuentros offline.
"No aprendimos que la gente está frustrada a través de llamadas con usuarios o entrevistas ni nada de eso. Lo aprendimos por nuestra propia experiencia simplemente pensamos, esto no puede ser todo." - Mehedi Hassan, cofundador de Sonder
Qué hace diferente a Sonder en el uso real
Lo más distintivo de Sonder son sus perfiles "completely unstructured", planteados como si fueran un mood board o un collage digital. En la práctica, eso significa alejarse del formato clásico de fotos, biografía corta y poco más. La app quiere que el perfil transmita personalidad de una forma menos encorsetada. Eso puede resultar más atractivo para quien siente que los formatos tradicionales obligan a presentarse de forma demasiado plana, aunque también introduce más esfuerzo desde el principio.
Y ese esfuerzo no es accidental. El alta en Sonder incorpora fricción de forma deliberada para asegurarse de que el perfil lo completa una persona real y para medir hasta qué punto está dispuesta a implicarse. La empresa rechaza añadir herramientas de IA para generar perfiles, incluso si eso le cuesta "hundreds of users". La lógica es sencilla si una persona no quiere dedicar tiempo a construir su perfil, quizá tampoco vaya a poner mucho interés en la conexión posterior. Es una postura coherente, aunque también limita su atractivo para quien solo busca entrar rápido, mirar un rato y salir.
En paralelo, Sonder sí usa inteligencia artificial para otra tarea sugerir matches. Lo hace con un LLM que analiza capturas de pantalla de perfiles de usuario para detectar a quién podría querer conocer cada persona. Sobre el papel, esta función puede servir para filtrar mejor entre perfiles y encontrar afinidades que no siempre se captan con un par de etiquetas o una descripción corta. Ahora bien, el valor real dependerá de la calidad de esos perfiles y de si las recomendaciones ayudan de verdad a descubrir gente relevante, no solo a automatizar otra capa del mismo proceso.
Ahí está una de las tensiones más interesantes de la app utiliza IA, pero intenta que no invada la parte más humana de la experiencia. Esa línea se ve clara en la negativa a dejar que la inteligencia artificial escriba los perfiles. Para sus creadores, si la tecnología termina haciendo demasiado, la conexión pierde parte de su sentido.
Eventos presenciales la parte más concreta de la propuesta
Donde Sonder intenta aterrizar su discurso es en los encuentros offline. La app organiza eventos presenciales en Londres como "Speed Drawing", "Presentation Night" y "Performative Male Contest". No son quedadas neutras ni genéricas tienen una estructura y una excusa social concreta. Eso importa, porque reduce la sensación de cita formal y desplaza la atención hacia una actividad compartida. Para mucha gente, conocer a alguien dibujando, escuchando presentaciones o simplemente participando en una dinámica rara puede ser menos agotador que una cadena de chats idénticos.
"Creo que lo que estamos intentando recuperar es esa magia de reunir a la gente y conocer a alguien por primera vez. Debería ser algo especial, en lugar de sentirse como deslizar solicitudes de empleo en LinkedIn." - Helen Sun, cofundadora de Sonder
La app además apuesta por eventos recurrentes. La idea, en palabras de sus fundadores, se parece en parte a la lógica de los run clubs oportunidades repetidas para coincidir con gente sin la presión de que todo tenga que funcionar a la primera. Eso puede ser útil para usuarios cansados de la intensidad inmediata de otras plataformas. No todo el mundo conecta en una primera cita o en una primera conversación, y repetir contexto social suele ayudar. También hay una lectura práctica si alguien no busca necesariamente romance instantáneo, este formato encaja mejor con conexiones más naturales o incluso amistades.
Ese enfoque tiene sentido sobre todo para quien vive en Londres y quiere una app que no se quede en el chat. Fuera de ahí, al menos por ahora, la propuesta pierde una parte esencial de su atractivo. Porque Sonder no se entiende solo como una interfaz para ver perfiles; su valor está en la combinación entre descubrimiento digital y espacio físico. Sin esa segunda capa, sería más difícil distinguirla de otras apps que también prometen autenticidad.
La compañía asegura contar con unos 6.500 usuarios en Londres, logrados sin marketing de pago. No ha levantado financiación y sus fundadores siguen trabajando en sus empleos principales mientras desarrollan el proyecto a tiempo parcial. Eso dibuja una app todavía pequeña y muy localizada, con una comunidad limitada pero también con cierto aire artesanal. No parece un producto masivo ni pulido para todo el mundo; más bien un experimento serio para personas concretas que ya están hartas de la rutina habitual de las citas online.
Sonder puede merecer la pena si lo que se busca es una experiencia de citas menos mecánica y más social, con perfiles que exigen implicación y eventos que dan una razón real para aparecer en persona. No parece la app ideal para quien quiere inmediatez, poco esfuerzo o un catálogo enorme de usuarios. Pero precisamente ahí está su propuesta filtrar desde el principio y asumir que no todo el mundo quiere, ni necesita, otra app más para deslizar perfiles sin recordar a quién vio hace diez minutos.