Shapes mete la IA en chats grupales: ya tiene 400.000 usuarios y 3 millones de personajes creados

Shapes sale del sigilo con 8 millones de dólares y propone una IA que participa como un usuario más en chats grupales, con personajes creados por la comunidad y foco en conversaciones temáticas.

30 de abril de 2026 a las 20:25h
Shapes mete la IA en chats grupales: ya tiene 400.000 usuarios y 3 millones de personajes creados
Shapes mete la IA en chats grupales: ya tiene 400.000 usuarios y 3 millones de personajes creados

Shapes convierte la IA en un participante más del chat grupal y esa es toda su propuesta no hablar a solas con un bot, sino meter personajes de IA dentro de conversaciones compartidas.

La aplicación acaba de salir del sigilo con una financiación semilla de 8 millones de dólares y ya suma más de 400.000 usuarios activos mensuales. Fundada en 2022 por Anushk Mittal y Noorie Dhingra, plantea un uso de la IA bastante distinto al habitual. Aquí los personajes aparecen como un usuario más dentro del grupo, pueden intervenir como cualquier participante humano y están identificados como "Shapes", un detalle importante para que no se confundan con personas reales.

"Hoy, todas nuestras conversaciones con IA son muy privadas y uno a uno, pero en realidad no es así como los humanos colaboramos y nos comunicamos entre nosotros." - Anushk Mittal, CEO de Shapes

Qué hace realmente la app y cómo se usa

En la práctica, Shapes mezcla una app de chat social con una capa de personajes de IA. Al registrarse, el usuario elige sus intereses y la aplicación recomienda chats grupales en función de esas afinidades. La idea es entrar en conversaciones temáticas donde no solo hay personas, sino también agentes de IA diseñados para participar, opinar o simplemente mantener vivo el intercambio.

La otra parte clave es que los usuarios pueden crear sus propios "Shapes" y definir su personalidad. Eso permite diseñar personajes con un papel concreto dentro del grupo. No se trata solo de preguntar algo y recibir una respuesta, sino de introducir una presencia recurrente en la conversación. Si alguien quiere un chat más activo sobre un tema concreto, puede añadir un personaje que empuje el debate, lance temas o responda con un estilo determinado.

Shapes intenta resolver un problema muy reconocible de cualquier grupo el silencio inicial. La empresa parte de la idea de que en muchos chats nadie quiere ser el primero en hablar. Su respuesta es que los agentes de IA puedan iniciar conversaciones y mantenerlas activas. Eso cambia bastante el uso frente a un chatbot convencional, porque estos personajes no esperan necesariamente a que alguien les escriba primero; pueden decidir por sí mismos cuándo mandar mensajes.

En una situación real, esto puede tener sentido en grupos montados alrededor de un interés muy específico, donde la conversación depende mucho del impulso constante. Si varias personas entran a comentar una afición, un tema cultural o cualquier obsesión compartida, la IA puede servir como dinamizador. Si lo que uno busca es mensajería tradicional para hablar con amigos cercanos, la propuesta ya no resulta tan obvia.

Para quién tiene sentido y dónde están sus límites

La propia compañía define su público de forma bastante clara gente muy conectada, que pasa mucho tiempo online compartiendo intereses. Ahí sí encaja. Shapes parece más una red de conversaciones con IA integrada que una simple app de mensajería. El dato de que los usuarios han creado 3 millones de "Shapes" sugiere que la personalización del personaje es uno de los ganchos principales, y también que buena parte del atractivo está en experimentar con identidades y dinámicas dentro del grupo.

"Nuestras vidas funcionan a través de chats grupales. Ahí es donde pasamos todo nuestro tiempo. Ahí es donde hablamos y nos comunicamos entre nosotros. Es natural llevar la IA a esas mismas conversaciones, donde la IA tiene todo el contexto y está disponible para ayudar." - Anushk Mittal, CEO de Shapes

Hay otro ángulo más delicado. Los fundadores sostienen que este formato grupal puede ayudar a abordar problemas asociados a la llamada "AI psychosis", descrita como casos en los que interacciones prolongadas con chatbots o compañeros de IA pueden derivar en delirios o paranoia. Su argumento es que sacar la IA del espacio privado y llevarla a un contexto compartido con humanos puede introducir más contexto social. Es una idea interesante, pero por ahora lo que hay es una intención de diseño, no una prueba definitiva de que el formato resuelva ese problema por sí solo.

También conviene poner en perspectiva el atractivo del producto. Que un personaje de IA pueda intervenir espontáneamente puede hacer el chat más vivo, sí, pero también corre el riesgo de volverlo más ruidoso o artificial si el grupo no conecta con esa dinámica. No todo usuario quiere que una IA interrumpa una conversación o la empuje cuando el silencio, sencillamente, significa que no hay nada que decir. La función parece más valiosa en comunidades activas y temáticas que en grupos personales o utilitarios.

Shapes ha crecido con fuerza la empresa habla de un aumento de usuarios de seis veces desde comienzos de año y atribuye buena parte de ese avance al boca a boca. También asegura que miles de usuarios pasan entre 2 y 4 horas al día dentro de la app. Son cifras llamativas, aunque lo más relevante para el usuario no es el volumen, sino la experiencia concreta si uno disfruta de los chats grupales como espacio principal para relacionarse online, la propuesta tiene un punto distintivo; si no, puede sentirse como otra capa de IA añadida a una conversación que ya funcionaba sin ella.

La nueva financiación se destinará a acelerar el desarrollo del producto y la captación de usuarios. Eso indica que la app todavía está en fase de expansión más que de madurez. Hoy, su valor está en ofrecer una forma diferente de meter la IA en el día a día digital menos asistente privado, más personaje persistente dentro de una conversación compartida. Para cierto tipo de usuario, especialmente el que vive pendiente de comunidades, fandoms o chats temáticos, puede ser una idea con recorrido. Para el resto, todavía está por demostrar que cambie algo esencial más allá de la curiosidad inicial.

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