Samsung sube el Fold 8 Ultra a 2.100 dólares, recorta la RAM base a 12 GB y elimina el S Pen

Samsung separa su gama plegable con un Fold 8 Ultra más caro que sube 100 dólares, baja a 12 GB de RAM en la versión base y elimina funciones mientras mejora batería y cámara ultra gran angular.

27 de julio de 2026 a las 16:01h
Samsung sube el Fold 8 Ultra a 2.100 dólares, recorta la RAM base a 12 GB y elimina el S Pen
Samsung sube el Fold 8 Ultra a 2.100 dólares, recorta la RAM base a 12 GB y elimina el S Pen

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Samsung ha partido su familia de plegables en dos justo donde más duele al comprador, el precio y las renuncias. El Galaxy Z Fold 8 y el Galaxy Z Fold 8 Ultra llegaron el 26 de julio con una idea clara, separar el modelo más caro del que quiere atraer a más gente dentro de una categoría que ya juega en cifras altas.

En el caso del Ultra, la barrera sube todavía más. Arranca en 2.100 dólares, 100 dólares más que el modelo del año anterior, y lo hace con una decisión llamativa, la versión base del Galaxy Z Fold 8 Ultra baja a 12 GB de RAM.

Esa combinación de precio al alza y memoria recortada no aparece en el vacío. En 2026, los precios de la memoria están en máximos históricos y varias empresas ya han avisado de que conseguir RAM a precios razonables resulta cada vez más complicado.

"Creo que Samsung ha subido el precio del Ultra a propósito para hacer vender más su Galaxy Z Fold 8 más ancho" - Sanuj Bhatia, autor

Más allá de esa lectura, la división entre modelos también se nota en el cuerpo. El Galaxy Z Fold 8 estándar pesa 201 gramos y el Ultra se va a 215 gramos, una diferencia pequeña sobre el papel pero nada invisible en un dispositivo que pasa muchas horas en la mano, el bolsillo o una mesa.

Samsung recorta en algunos extras mientras refuerza la ficha técnica

No todo va de memoria y posicionamiento. El Galaxy Z Fold 8 Ultra monta una batería de silicio carbono de 5.000 mAh y admite carga rápida por cable de 45 W, una combinación que apunta a una prioridad muy concreta, sostener un formato grande sin convertir cada tarde en una búsqueda de enchufe.

En fotografía, Samsung toca una parte del módulo y deja otra congelada. La cámara ultra gran angular sube de 12 MP a 50 MP, mientras la principal conserva el sensor de 200 MP y el teleobjetivo 3x sigue en 10 MP.

Ese teleobjetivo, de hecho, no cambia desde la llegada del Galaxy Z Fold 3. En una gama donde cada subida de precio invita a mirar con lupa, mantener intacta esa pieza del zoom puede pesar tanto como cualquier mejora en el resto del conjunto.

El Ultra gana grosor por un lado y pierde funciones por otro

Aquí aparece una de las concesiones más claras del modelo. Samsung eliminó el digitalizador para reducir el grosor del teléfono, así que el Galaxy Z Fold 8 Ultra ya no ofrece soporte para el S Pen.

También falta otro detalle que empieza a importar más de lo que parece en el uso diario. El teléfono no integra imanes para el estándar Qi2, de modo que necesita una funda para alcanzar carga inalámbrica de 20 W.

El modelo Ultra pesa 215 gramos y además obliga a usar funda para llegar a 20 W. Entre la pérdida del S Pen, la RAM base de 12 GB y el recargo de 100 dólares, la etiqueta Ultra no elimina las renuncias, solo las desplaza a sitios distintos.

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