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Google llega al Pixel 11 con una jugada curiosa. El Tensor G6 mejora donde más le convenía para sostener la experiencia diaria y las funciones de inteligencia artificial, pero vuelve a quedarse lejos cuando la conversación gira hacia potencia pura, juegos y comparación directa con los rivales más caros.
Los resultados de las pruebas del 20 de agosto de 2026 dibujan justo esa contradicción. El rendimiento mononúcleo sube alrededor de un 18 % y el multinúcleo mejora un 21 % frente al Tensor G5, una subida visible sobre el papel que evita la sensación de estancamiento del año anterior.
Joe Maring arranca desde esa duda inicial sobre el chip de Google y sobre lo que podía ofrecer en el estreno de la serie.
"Seré franco, mis expectativas para el Tensor G6 eran mixtas de cara al lanzamiento de la serie Pixel 11". - Joe Maring, periodista especializado en tecnología
Ahí está la clave del G6. No parece un salto pensado para ganar tablas de benchmarks, sino para corregir debilidades sin cambiar la posición del Pixel frente a Samsung, Apple o MediaTek, algo que el usuario nota en cuanto mira cifras o abre un juego exigente.
Google afinó el chip, pero no alcanzó a sus rivales
Fabricado en 3 nm por TSMC, el Tensor G6 combina un núcleo Arm C1 Ultra a 4,11 GHz, cuatro núcleos Arm C1 Pro a 3,38 GHz y dos núcleos Arm C1 Pro a 2,65 GHz. También integra un módem MediaTek M90, una unidad de procesamiento de tensores de quinta generación y el coprocesador de seguridad Titan M3.
Sobre el papel hay avances, aunque la comparación externa sigue siendo dura. Los Snapdragon conservan una ventaja del 37 % en mononúcleo y del 52 % en multinúcleo sobre el Pixel 11, mientras Apple saca un 44 % en CPU y un 60 % en GPU en estas mismas pruebas.
Samsung tampoco queda lejos de ese dominio. El Exynos 2600 logra una ventaja del 50 % en multinúcleo, y su gráfica AMD Xclipse 940 supera al Tensor en un 90 % en rendimiento gráfico.
Incluso dentro del mercado Android la distancia se ensancha cuando entra en juego MediaTek. La gráfica Arm G1 Ultra del Dimensity 9500 supera al Tensor en un 135 % en las pruebas gráficas.
La gráfica mejora algo, aunque jugar sigue sin ser su fuerte
Google monta una PowerVR CXTP 48 1536 a 1,29 GHz y prescinde del trazado de rayos. No es un detalle menor cuando muchos móviles de su rango ya usan ese tipo de argumentos para vender juegos con mejores efectos o al menos para justificar un precio alto.
En 3DMark Wild Life y Wild Life Extreme, el salto gráfico máximo queda entre el 7 % y el 10 % respecto al año anterior. La mejora existe, pero queda pequeña al lado de una Adreno 840 del Snapdragon 8 Elite Gen 5, que saca más del doble de puntuación en Wild Life Extreme.
Luego aparece el dato más fácil de traducir a uso real. Los teléfonos de la competencia ofrecen a menudo más del doble de tasa de cuadros o permiten jugar con ajustes gráficos muy superiores al Pixel 11.
No todo es negativo. El Tensor G6 mantiene aproximadamente el 79 % de su rendimiento máximo al final de una prueba de estrés de 20 ejecuciones, un comportamiento razonable para evitar caídas bruscas en sesiones largas.
La inteligencia artificial gana terreno mientras la memoria retrocede
Google empuja por otro lado. La compañía ha aumentado un 50 % el rendimiento de la unidad de procesamiento de tensores para capacidades de inteligencia artificial en el dispositivo, justo el terreno donde la gama Pixel intenta diferenciarse desde hace varias generaciones.
Esa apuesta convive con una decisión menos vistosa. El Pixel 11 Pro incluye 12 GB de RAM, una reducción frente a los 16 GB del año anterior, un recorte que llama la atención en una generación que insiste tanto en IA local y longevidad.
También pesa la promesa de soporte. Google comercializa sus teléfonos con una vida útil de siete años, así que el debate no pasa solo por cuánta potencia entregan hoy, sino por cómo envejecerá un chip que ya sale por detrás de varios competidores directos.
Joe Maring resume bien para quién tiene sentido este teléfono y para quién no.
"compra un Pixel 11 si te encantan las funciones únicas de Google, pero podría ser mejor dejarlo pasar si quieres el mejor rendimiento que el dinero puede comprar". - Joe Maring, periodista especializado en tecnología
La serie Pixel 11 queda así atrapada entre dos argumentos que tiran en direcciones opuestas. Google promete siete años de vida útil, pero el Pixel 11 Pro arranca con 12 GB de RAM en lugar de 16 GB y con una GPU a la que el Dimensity 9500 supera en un 135 %.