Pixel 11 duplicará el almacenamiento a 256 GB, pero recortará batería en el Pro XL y el Fold

Las filtraciones de Amazon apuntan a que Google subirá precios en buena parte de la serie Pixel 11, ofrecerá 256 GB de base en todos los modelos y reducirá la batería en el Pro XL y el Pro Fold.

18 de julio de 2026 a las 07:20h
Pixel 11 duplicará el almacenamiento a 256 GB, pero recortará batería en el Pro XL y el Fold
Pixel 11 duplicará el almacenamiento a 256 GB, pero recortará batería en el Pro XL y el Fold

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Google llegará al 12 de agosto en Nueva York con una mezcla curiosa de argumentos a favor y pequeñas renuncias difíciles de ignorar. La futura serie Pixel 11, que ya asoma en filtraciones de Amazon con imágenes, especificaciones y precios, apunta a más almacenamiento de serie y a una subida de tarifas en buena parte de la gama.

Ahí aparece la primera tensión para el comprador. Si el precio sube, el usuario espera algo tangible desde el primer minuto, y todos los modelos arrancarán con 256 GB de almacenamiento base, el doble de los 128 GB con los que partía la familia Pixel 10.

Google sube la apuesta justo donde más duele el precio

Pasar de 128 GB a 256 GB no es un detalle menor en un móvil de gama alta. Entre vídeo, fotos, juegos y archivos descargados para ver sin conexión, ese salto afecta al uso diario mucho más que otras mejoras menos visibles sobre el papel.

Ahora bien, esa mejora convive con un movimiento menos agradecido. Las filtraciones indican que Google reducirá la batería en varios modelos de la serie Pixel 11.

En el Pixel 11 Pro XL, la cifra bajará a 5.115 mAh frente a los 5.200 mAh del modelo anterior. En el Pixel 11 Pro Fold, la caída será más marcada, con 4.750 mAh en lugar de 5.015 mAh.

La batería baja cuando el listón del uso real no deja de subir

Ese recorte no garantiza por sí solo una peor autonomía, pero obliga a mirar el conjunto con más cuidado. Un teléfono puede compensar menos capacidad con un chip más eficiente, una mejor gestión térmica o un módem más contenido en consumo, aunque aquí todavía pesa el recuerdo de la generación previa.

La serie Pixel 10 montó el módem Samsung Exynos 5400, el mismo que arrastró problemas de conectividad en los Pixel 7a y Pixel 8. Los rumores sobre la serie Pixel 11 apuntan a un cambio relevante con la llegada del MediaTek M90.

Ese componente no luce tanto en una ficha comercial como la cámara o la pantalla, pero en la práctica decide llamadas estables, cobertura irregular en interiores y consumo energético cuando el móvil busca señal. Cambiar de proveedor aquí no suena accesorio, sino bastante más pegado a la experiencia diaria.

El cambio de módem busca corregir uno de los puntos más incómodos

También hay una cuestión de coherencia dentro del catálogo reciente de Google. La familia Pixel 10 había logrado una posición singular al convertirse en la única línea Android de gama alta con soporte nativo para Qi2 sin depender de fundas de terceros.

Esa ventaja colocó a Google en un terreno poco habitual, con una propuesta más cerrada y más sencilla para quien quería carga magnética sin inventos añadidos. El problema es que los accesorios Pixelsnap estrenados junto a esa generación dejaron un aviso poco elegante sobre la mesa.

Con el Pixel Ring Stand, por ejemplo, los tornillos llegaron a desprenderse a los pocos meses de uso. Cuando una marca intenta construir un pequeño ecosistema alrededor del móvil, detalles así pesan más de lo que parece porque afectan justo a la confianza en los accesorios oficiales.

Más memoria no tapa del todo las dudas alrededor de los accesorios

Frente a ese contexto, Google tiene margen para reforzar otra parte de su discurso con funciones que el usuario sí nota desde el primer día. El Pixel 10 Pro ya permite grabar vídeo en 4K a 60 fps con HDR y Ultra HDR, un nivel que encaja con la idea de llevar una cámara seria en el bolsillo sin salir de la app del móvil.

Mientras tanto, también crece la presión sobre el software, sobre todo en inteligencia artificial. Sanuj Bhatia plantea que Google debería ofrecer una única página de ajustes para apagar todas las funciones de IA, ya sea una por una o de golpe.

No es una petición menor. Cuantas más capas automáticas se acumulan en el teléfono, más valor tiene una pantalla clara que permita decidir qué queda activo y qué no, sin obligar al usuario a rastrear menús dispersos por todo el sistema.

Apple ya ha movido ficha en otra dirección con iOS 27, que permitirá crear atajos describiendo lo que uno quiere hacer. La comparación deja en una posición incómoda a Pixel Rules, que todavía pide bastante más paciencia de la deseable para automatizaciones que deberían sentirse inmediatas.

Al final, la serie Pixel 11 llega con una ecuación muy concreta para quien compara ficha y uso real. Habrá 256 GB de base en todos los modelos, pero también menos batería en el Pro XL y en el Pro Fold, justo cuando Google quiere cobrar más por la mayoría de la gama.

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