Ofcom aprieta a X mientras Musk amplifica mensajes sobre inmigración ante 240,1 millones de seguidores

Ofcom recordó a las redes en Reino Unido que la ley de 2023 les obliga a evaluar y mitigar contenido ilegal, en plena crisis por disturbios, mensajes sobre inmigración y el papel amplificador de X.

11 de junio de 2026 a las 15:10h
Ofcom aprieta a X mientras Musk amplifica mensajes sobre inmigración ante 240,1 millones de seguidores
Ofcom aprieta a X mientras Musk amplifica mensajes sobre inmigración ante 240,1 millones de seguidores

La presión sobre las redes sociales en Reino Unido subió de golpe cuando Ofcom recordó que la Ley de Seguridad en Línea de 2023 no deja margen para la ambigüedad. Las plataformas tienen la obligación legal de evaluar y mitigar riesgos de actividad ilegal, incluido el contenido que pueda constituir delitos de incitación al odio o a la violencia.

El aviso no llegó en un momento cualquiera. Un día antes, el regulador había anunciado nuevas medidas de seguridad para obligar a las plataformas a reaccionar ante picos de contenido ilegal durante una crisis.

Ofcom endureció el tono cuando la violencia saltó de la pantalla a la calle

El contexto explica la urgencia. El lunes, un hombre de Dublín fue apuñalado en la calle y el martes el agresor, de nacionalidad sudanesa, quedó acusado de intento de asesinato.

Mientras tanto, en Belfast hubo disturbios y varios hombres encapuchados incendiaron viviendas en barrios con alta población inmigrante. Ahí es donde la discusión sobre moderación deja de ser un debate abstracto y pasa a tocar una pregunta mucho más concreta para cualquier plataforma, cuánto tarda en amplificarse un mensaje antes de convertirse en combustible social.

Ofcom pidió reducir el riesgo de aparición de contenido ilegal. No habló solo de retirar publicaciones una vez circulan, también de limitar la probabilidad de que ese material llegue a los usuarios.

X quedó en el centro del foco por la actividad de su propio propietario

Entre los elementos que más tensión añaden está el papel de Elon Musk, propietario de X, con una cuenta que reúne aproximadamente 240,1 millones de seguidores. Cuando una figura con ese alcance retuitea mensajes, el efecto ya no se mide solo en visibilidad sino en capacidad de arrastre.

Musk retuiteó una imagen publicada por la cuenta Alice Smith que mostraba un grafiti estilo Banksy de un juez del Tribunal Superior británico golpeando con su mazo a un manifestante de White Lives Matter. También dio difusión a publicaciones que vinculaban inmigración, violencia y un supuesto trato desigual del sistema británico.

Ahí entran nombres concretos. Musk retuiteó al activista Tommy Robinson, que afirmó que existe un sistema policial y judicial de dos niveles en Reino Unido que favorece a los inmigrantes.

Después amplificó una publicación de Rupert Lowe, diputado de Restore Britain, que acompañó una imagen del ataque con el comentario Millones deben irse en referencia a las deportaciones masivas que apoya. Y también dio eco a Matt Goodwin, exacadémico y candidato fallido de Reform UK, que atribuyó las tensiones a una política deliberada de inmigración masiva incontrolada y fronteras abiertas.

La carta del regulador chocó con compromisos recientes y con una disputa legal abierta

Resulta llamativo que este recordatorio llegue apenas unas semanas después de otro movimiento público. En mayo, la empresa propietaria de X se comprometió con Reino Unido a trabajar para reducir el contenido de odio y terror.

Esa promesa convive con un frente regulatorio cada vez más áspero. También en mayo, Meta demandó a Ofcom al considerar desproporcionado su régimen de sanciones.

La secuencia deja una imagen incómoda para las grandes plataformas. Por un lado prometen recortar contenidos de odio y terror y, por otro, discuten hasta dónde puede llegar el regulador cuando intenta imponer ese control.

Las publicaciones mezclaron ataques recientes con otros crímenes para reforzar el clima de agitación

No solo circularon mensajes de opinión. Musk también retuiteó a la cuenta Visegrád 24, que mostró una imagen del apuñalamiento junto a otra del arresto de Henry Nowak, estudiante apuñalado mortalmente por Vickrum Digwa en diciembre.

Esa yuxtaposición importa porque une hechos distintos dentro de una misma narrativa visual y emocional. En productos digitales diseñados para premiar la reacción inmediata, esa clase de montaje suele viajar más rápido que cualquier matiz jurídico sobre contexto, autoría o causalidad.

Al final, el dato que más peso tiene no es solo la carta de Ofcom ni el cruce político alrededor de la inmigración, sino la escala de la megafonía. Elon Musk mantiene una audiencia de aproximadamente 240,1 millones de seguidores en X, y ese tamaño convierte cada retuit en algo bastante más serio que un simple gesto de plataforma.

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