El Motorola Razr Ultra (2026) llega con un precio de 1.500 dólares, pero la comparación directa con el modelo anterior deja una pregunta incómoda si apenas cambia nada importante, ¿realmente merece la pena pagar 700 dólares más?
La respuesta, viendo las cifras y las especificaciones que hay sobre la mesa, es difícil de justificar. El Razr Ultra (2026) sube 200 dólares frente al modelo previo y, aun así, mantiene el mismo tamaño de pantallas exterior e interior, la misma tecnología de panel, resolución y tasa de refresco, el mismo sistema de cámaras, la misma velocidad de carga, el mismo almacenamiento y RAM, la misma certificación IP, las mismas dimensiones y peso, e incluso el mismo procesador Snapdragon 8 Elite. Los cambios reales se reducen a una batería de 5.000 mAh en lugar de 4.700 mAh, una pantalla interior algo más brillante y nuevos colores.
"Cuando digo que son los mismos teléfonos, quiero decir que son los mismos teléfonos." - Autor, autor de Android Authority
Qué cambia de verdad y por qué el precio complica la compra
En el uso diario, esos cambios existen, pero su impacto parece limitado. Una batería algo mayor puede traducirse en algo más de margen al final del día, y una pantalla interior más luminosa ayuda en exteriores o en habitaciones muy iluminadas. El problema es que ninguna de esas mejoras suena transformadora en un móvil que cuesta 1.500 dólares. No cambian la experiencia de plegado, no introducen un salto en fotografía y tampoco mejoran el rendimiento bruto, porque el chip sigue siendo el mismo.
Ahí es donde el Razr Ultra (2025) se convierte en una alternativa especialmente difícil de ignorar. Cuesta 800 dólares en la web de Motorola, incluye unos auriculares de regalo y además una actualización gratuita al modelo de 1 TB, una opción que ni siquiera aparece para el Ultra de 2026. Eso deja un ahorro de 700 dólares para un teléfono que, en la práctica, ofrece casi la misma experiencia. Si alguien quiere un plegable tipo concha de Motorola para abrir y cerrar a diario, consultar notificaciones en la pantalla externa, responder mensajes rápidos o usar la pantalla grande para vídeos y multitarea ocasional, el modelo de 2025 parece cubrir ese uso con mucha más lógica.
"He insistido ya varias veces en el precio de 1.500 dólares del Razr Ultra, pero de verdad es absurdo cuánto está pidiendo Motorola por este teléfono." - Autor, autor de Android Authority
Las alternativas hacen todavía más difícil defender el Razr Ultra (2026)
El problema no es solo que el Razr Ultra (2025) siga ahí, sino que alrededor de esos 1.500 dólares hay opciones que ofrecen más por menos o, al menos, más por un poco más. El Motorola Razr (2025), por ejemplo, tiene un precio de lista de 700 dólares y en promoción puede quedarse en 550. Está muy por debajo del Ultra y conserva el mismo grado de protección IP y una experiencia de plegado que se describe como básicamente igual. Lleva pantalla plegable de 6,9 pulgadas, pantalla externa de 3,6 pulgadas, chip MediaTek Dimensity 7300X, 8 GB de RAM, cámara de 50 MP y batería de 4.500 mAh. Para quien simplemente quiere entrar en el formato plegable sin disparar el presupuesto, resulta una opción bastante más sensata.
También está el Motorola Razr Fold, el primer plegable tipo libro de la marca. Cuesta 1.900 dólares, 400 más que el Razr Ultra (2026), pero a cambio ofrece una propuesta bastante más distinta pantalla exterior de 6,6 pulgadas, panel interior desplegado de 8,1 pulgadas, cámara periscópica con teleobjetivo, batería más grande, carga más rápida, compatibilidad con stylus, software optimizado para multitarea y cuatro años extra de actualizaciones importantes frente al Razr Ultra. Si alguien busca productividad real, trabajar con varias apps a la vez o usar el dispositivo como una mezcla entre móvil y tablet, aquí sí hay un salto funcional claro.
Fuera de Motorola, la comparación tampoco favorece al Razr Ultra. El Samsung Galaxy S26 Ultra cuesta 200 dólares menos, usa Snapdragon 8 Elite Gen 5, monta una cámara principal de 200 MP, añade dos teleobjetivos, stylus, certificación IP68, Privacy Display, vídeo 8K, funciones de Galaxy AI y un rediseño del sistema de refrigeración. El Google Pixel 10 Pro, por su parte, cuesta 500 dólares menos, incorpora teleobjetivo dedicado, siete años de actualizaciones garantizadas de Android frente a los tres años del Razr, además de imanes integrados en la parte trasera. Cuando móviles más baratos ofrecen mejores cámaras, más soporte o funciones más completas, el precio del Razr Ultra (2026) queda todavía más expuesto.
Lo que dice la comparación de precios y el uso real
Hay un detalle importante en todo esto el Razr Ultra (2026) no parece un mal teléfono por sí mismo. Sigue siendo un plegable premium y mantiene una base técnica sólida. Pero eso no basta cuando la compra se valora en contexto. Si uno ya tiene el Razr Ultra (2025), el salto parece mínimo. Y si viene de otro móvil y está pensando en gastar 1.500 dólares, las alternativas ofrecen argumentos más fáciles de defender.
La encuesta con 102 votos refleja bastante bien esa sensación. El Motorola Razr Ultra (2025) fue el más votado con 32%, por delante del Google Pixel 10 Pro con 24% y del Samsung Galaxy S26 Ultra con 17%. Detrás quedaron el Motorola Razr Fold con 14%, el Motorola Razr (2025) con 9% y la opción "Other" con 5%.
- Motorola Razr Ultra (2025) 32%
- Google Pixel 10 Pro 24%
- Samsung Galaxy S26 Ultra 17%
- Motorola Razr Fold 14%
- Motorola Razr (2025) 9%
- Other 5%
La lectura práctica es simple el Razr Ultra (2026) apenas altera el día a día frente al modelo previo, pero sí cambia mucho la factura. Para quien quiera un plegable de Motorola, el Razr Ultra (2025) parece la compra más inteligente. Y para quien solo busque el mejor móvil posible por ese dinero, hay rivales que hacen bastante más difícil tomarse en serio el precio del nuevo Ultra.