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Microsoft quiere que Copilot deje de ser un botón lateral y empiece a parecerse a una oficina entera metida en una sola app. El rediseño convierte la aplicación en una superapp con tres pestañas principales, Home, Code y Autopilot, y ahí está la pista de fondo. La compañía ya no vende solo ayuda para redactar o resumir, sino una forma de concentrar trabajo, automatización y desarrollo en el mismo sitio.
Hasta ahora, esa ambición chocaba con un problema muy terrenal. Microsoft comercializaba por separado 365 Copilot y GitHub Copilot, mientras más de 450 millones de licencias comerciales de Office 365 seguían conviviendo con una adopción de inteligencia artificial que no llegaba al 7%.
Microsoft rehízo Copilot para que el trabajo ocurra dentro de una sola app
Home actúa como el punto de entrada y mezcla Copilot Chat con Cowork. Además integra Word, Excel y PowerPoint para crear y editar archivos sin ir saltando entre aplicaciones, una decisión que apunta directamente a uno de los roces más comunes del trabajo diario.
Annie Pearl, vicepresidenta corporativa de Copilot, pone nombre a esa idea central.
"Lo que queríamos es convertir Copilot en una suite de productividad todo en uno" - Annie Pearl, vicepresidenta corporativa de Copilot
En la práctica, el cambio no consiste solo en empaquetar funciones bajo una interfaz nueva. También aparece Today, un panel personalizado para reunir correos, reuniones y chats de Teams, con esa lógica de bandeja única que busca evitar la peregrinación constante entre ventanas.
Satya Nadella, consejero delegado de Microsoft, elevó el tono al definir la nueva aplicación como un nuevo sistema operativo para el trabajo que abarca todos los modelos, todos los factores de forma y todas las tareas. La frase es grande, aunque el examen real estará en algo mucho menos grandilocuente, si de verdad ahorra pasos a quien pasa el día entre documentos, reuniones y mensajes.
Code lleva la promesa de Copilot más allá del chat y la escritura
La pestaña Code abre otra vía y permite construir aplicaciones y automatizaciones describiéndolas con lenguaje natural. Dicho de forma menos solemne, Microsoft quiere que pedir una herramienta empiece a parecerse más a explicarla que a programarla desde cero.
Ahí cambia también el público potencial de Copilot. Ya no habla solo con quien redacta un informe o prepara una presentación, sino con equipos que necesitan pequeños flujos internos, automatizaciones o utilidades concretas sin abandonar el entorno de Microsoft 365.
Más adelante este año, Code llegará en vista previa para los usuarios con suscripción de Microsoft 365 Premium y Pro. Antes, Home y Code empezarán a desplegarse en las próximas semanas dentro del programa Frontier de acceso anticipado.
Autopilot trabaja incluso cuando el usuario ya cerró la sesión
La pieza más llamativa es Autopilot, antes conocido como Scout. Microsoft lo plantea como un agente permanente al que el usuario asigna un nombre, un rol y un objetivo, con capacidad para seguir trabajando aunque la persona ya no esté conectada.
Esa idea empuja Copilot hacia un terreno distinto. No se limita a responder preguntas o generar borradores en el momento, sino que intenta asumir tareas de larga duración con una lógica más cercana a un asistente delegado que a un chat que espera instrucciones cada pocos minutos.
Este mismo mes, Autopilot entrará en vista previa privada. Además, sus capacidades agentivas de larga duración y el uso de los modelos Astra y Fable no entrarán en una tarifa plana, sino que se cobrarán según el consumo.
El precio por uso revela dónde Microsoft cree que está el negocio real
Microsoft también cambia la calculadora. Las funciones de Cowork, Code y Autopilot se facturarán por uso y no con el modelo de suscripción habitual, una señal clara de que la compañía prefiere ligar el ingreso al volumen real de tareas y no solo al asiento contratado.
Ese giro importa porque llega cuando la base instalada es gigantesca, pero la conversión a licencias con inteligencia artificial sigue siendo baja. Con más de 450 millones de licencias comerciales de Office 365 y menos del 7% con el complemento de IA, el reto ya no parece técnico, sino económico y de hábito.
Ahí está la contradicción más interesante de este rediseño. Microsoft concentra chat, documentos, automatización y agentes en una sola app, pero reserva varias de sus funciones más potentes para un esquema de pago por consumo justo cuando todavía no ha logrado que ni siquiera 7 de cada 100 licencias comerciales de Office 365 lleven ese extra de inteligencia artificial.