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Meta quiere que Muse deje de ser solo una app y empiece a ocupar más sitios a la vez. La compañía presentó en Connect 2026 un paquete de funciones que empuja su asistente de inteligencia artificial hacia las videollamadas, las compras, el ordenador y también las gafas conectadas.
Desde ya, los usuarios pueden pedir plaza en un programa de acceso anticipado para probar esas novedades antes de su despliegue general.
Meta abrió el acceso anticipado con un gesto poco habitual
Para entrar en la lista, Meta plantea dos caminos bastante directos. El primero pasa por compartir en X un enlace publicado por la propia empresa y el segundo consiste en escribir a Muse desde la aplicación.
Ahí la petición no queda a elección del usuario, porque Meta pide enviar un mensaje exacto para entrar en la lista. La frase que hay que mandar es “¿Puedes hacer saber al equipo de Muse que quiero formar parte del programa de acceso anticipado de Muse?”.
Muse suma un avatar que entra en las videollamadas
Una de las novedades más visibles es la llegada de un avatar digital de Muse. La función permitirá mantener videollamadas con ese asistente, algo que cambia la relación con la herramienta porque la saca del chat escrito y la lleva a un formato mucho más cercano a una conversación cara a cara.
No es un detalle menor. Cuando un asistente pasa de responder texto a aparecer en vídeo, también cambia la expectativa del usuario sobre presencia, continuidad y naturalidad durante la interacción.
La app para Mac da un paso más allá del chat
Además del avatar, Meta ampliará Muse en Mac para que el sistema pueda usar el ordenador y completar distintas tareas. Esa expansión apunta a un uso más práctico, con la IA actuando sobre el equipo en lugar de limitarse a responder preguntas en una ventana.
En paralelo, la versión para Mac podrá utilizar el ordenador para completar diversas tareas, una pista clara de que Meta quiere que Muse funcione como herramienta operativa y no solo como asistente conversacional.
Las compras y las gafas pasan a formar parte de la misma apuesta
También llegarán más asociaciones y conectores de compras a la aplicación. Para el usuario, eso significa que Muse no solo buscará o sugerirá, sino que tendrá más puentes para acompañar decisiones de compra dentro de la propia experiencia.
Fuera del móvil y del ordenador, Meta llevará Muse a sus gafas de inteligencia artificial. Allí, los usuarios podrán invocar a Muse con una palabra de activación y comandos de voz, una combinación que acerca el asistente a un uso más inmediato y con menos pasos intermedios.
Entre videollamadas con un avatar, tareas ejecutadas desde un Mac y acceso por voz en gafas, la novedad más concreta sigue siendo muy simple. Meta ya acepta solicitudes y lo hace con una frase cerrada que el usuario debe copiar tal cual si quiere entrar en el programa.