Meta convierte Muse en canal de compras: 10 millones de usuarios y tickets de más de 200 dólares

Muse ya superó los 10 millones de usuarios y Meta la impulsa más allá de la productividad: un 25% la usa a diario y la app ya intermedia compras con importes medios superiores a 200 dólares entre parte de sus usuarios activos.

22 de octubre de 2026 a las 20:06h
Meta convierte Muse en canal de compras: 10 millones de usuarios y tickets de más de 200 dólares
Meta convierte Muse en canal de compras: 10 millones de usuarios y tickets de más de 200 dólares

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Meta ya tiene una cifra que ayuda a medir si su apuesta por la inteligencia artificial para consumo va más allá del experimento. Muse ha superado los 10 millones de usuarios y una parte relevante no la abre de vez en cuando, sino cada día.

Mark Zuckerberg, consejero delegado de Meta, situó ese uso diario en torno al 25% de quienes configuran la aplicación. No es un detalle menor. En productos de IA para el gran público, la diferencia entre probar una vez y volver cada mañana suele decidir si hay negocio real o solo curiosidad pasajera.

Muse empezó por la ayuda personal, pero Meta quiere que también sirva para comprar

Entre los usos más repetidos aparecen tareas de productividad personal, como conectar el agente al correo electrónico o al calendario. Ahí Muse entra en un terreno muy reconocible para el usuario, el de pedir a una app que ordene recados, recuerde citas o ayude a vaciar la bandeja de entrada.

Al mismo tiempo, Meta empuja una idea más ambiciosa. Muse no solo responde preguntas o organiza tareas, también actúa como intermediario en compras hechas por agentes de inteligencia artificial.

Ese giro importa porque Zuckerberg afirmó que más de una cuarta parte de los usuarios activos que compran mediante el agente superan los 200 dólares de compra media. La cifra sugiere que no habla de compras impulsivas de pocos euros, sino de operaciones donde el usuario ya delega decisiones con más dinero en juego.

Zuckerberg describió además cómo quiere que funcione esa experiencia comercial, con agentes que hablen entre sí en lugar de limitarse a enviar al usuario a una tienda online convencional.

"Y si quieres comprar algo, no es solo navegar al sitio web de ese negocio; es hablar con su agente". - Mark Zuckerberg, consejero delegado de Meta

Para mover dinero dentro de ese sistema, Muse utiliza el conector de Plaid. Esa integración habilita las compras mediante agentes y acerca la aplicación a una zona delicada, porque la comodidad sube, pero también lo hace la sensibilidad de los datos que pasan por la plataforma.

Ahí entra la parte de seguridad. La app incluye Muse Secure VM para proteger datos y privacidad, mientras Meta prepara Muse Confidential VM, una función con la que, según anunció Zuckerberg, ni la propia compañía podrá ver el contenido de los usuarios.

El negocio de Muse todavía pasa por gastar mucho antes de recaudar más

Gratis para la mayoría, comisión sobre el comercio y pago para usuarios avanzados que quieran modelos más potentes o más tokens. Ese es el esquema con el que Meta quiere monetizar Muse, una fórmula que intenta parecer sencilla de cara al usuario mientras reparte los ingresos entre uso masivo y clientes que exprimen más el servicio.

La apuesta económica, además, no se queda en un ingreso complementario. Meta prevé que Muse termine generando más ingresos por usuario que su familia de aplicaciones, hoy situada en varios cientos de dólares al año.

El problema es el coste. Ejecutar inteligencia artificial a gran escala sigue siendo caro, y Zuckerberg lo admitió al hablar de la infraestructura que necesita Muse.

"A corto plazo, Muse requiere mucha capacidad de computación para ejecutarse, pero esperamos mejorar su eficiencia de costes en más de 10 veces el próximo año, lo que permitirá que sea rentable una vez que las líneas de ingresos estén a escala". - Mark Zuckerberg, consejero delegado de Meta

No es una promesa pequeña. Meta sostiene que quiere recortar en más de 10 veces el coste de eficiencia de Muse el próximo año, justo cuando también construye capacidad para atender a más de mil millones de personas en los próximos años.

Mientras tanto, el resto de la casa también pesa. Las pérdidas de Reality Labs apuntan a bajar de 19.100 millones de dólares en 2025 a 15.000 millones este año, un alivio contable que convive con otra realidad, la de una nueva IA de consumo que todavía necesita mucha computación para demostrar que puede sostenerse sola.

La compra por agentes ya mueve suficiente dinero como para que Meta la trate como prioridad

Zuckerberg aportó una señal externa para reforzar esa tesis al citar a Plaid, la firma cuyo conector usa Muse en las compras automatizadas.

"Plaid nos dijo que no habían visto una actividad como la que están viendo con su conector en ningún otro servicio antes". - Mark Zuckerberg, consejero delegado de Meta

La frase no da una cifra exacta, pero sí marca el tono de lo que Meta quiere destacar. Cuando una herramienta de IA deja de ser solo un asistente para escribir o resumir y empieza a tocar pagos, tickets medios de más de 200 dólares y uso diario del 25%, la conversación cambia bastante.

También cambia la expectativa sobre qué tipo de producto es Muse. No queda solo como un ayudante para el correo o el calendario, porque Meta ya la está empujando hacia un modelo donde conversar, comprar y compartir agentes dentro de una red de amigos y familiares forma parte del mismo servicio.

Por ahora, la tensión más clara está en dos cifras que tiran en direcciones opuestas. Muse ya superó los 10 millones de usuarios, pero Zuckerberg admite que hoy requiere mucha capacidad de computación para funcionar, justo cuando Meta aspira a que una parte creciente de esas interacciones acabe en compras de más de 200 dólares de media.

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