Añadir The App Date como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Huawei apunta alto con la MatePad Pro Max. La tableta entra de lleno en el terreno del iPad Pro, pero lo hace con una mezcla que deja una sensación conocida en la gama alta de la marca, porque el hardware está a la altura de un dispositivo premium y el software no acompaña con la misma solidez.
No es un problema menor. En una tableta de este nivel, el usuario no solo compra pantalla, potencia o acabados, también espera fluidez diaria, apps bien adaptadas y un sistema que no obligue a pensar demasiado en sus límites.
Huawei construyó una rival seria para el iPad Pro en lo físico
La MatePad Pro Max compite donde más se mira en este segmento, que es el hardware. La prueba deja claro que Huawei ha puesto sobre la mesa una base muy sólida para discutirle espacio al iPad Pro.
Eso cambia bastante la conversación. Cuando una tableta aspira a medirse con el modelo de referencia de Apple, no basta con parecer ambiciosa en la ficha técnica, y aquí el dispositivo sí transmite nivel en lo material.
El software rebaja una experiencia que prometía mucho más
Ahí aparece el gran freno. El software no alcanza el nivel del hardware, y esa distancia pesa más de lo que parece cuando el precio implícito de la categoría exige una experiencia redonda.
En el uso real, esa clase de desequilibrio suele notarse antes de lo esperado. Un equipo puede impresionar al sacarlo de la caja, pero la percepción cambia cuando el sistema no acompaña con la misma consistencia que su construcción.
Frente al iPad Pro, la MatePad Pro Max plantea una pregunta bastante directa para quien busca una tableta de gama alta. Si el cuerpo del producto convence pero el software genera dudas, la decisión deja de depender de la potencia bruta y pasa a la experiencia diaria.
La comparación con el iPad Pro deja claro dónde está la grieta
Huawei no falla en la ambición del dispositivo, falla en el equilibrio. Y en una categoría donde el rival natural es el iPad Pro, esa diferencia entre un gran hardware y un software menos logrado termina siendo el dato que más pesa al sacar conclusiones.