Malasia endurece el control digital al prohibir el acceso a redes sociales para menores de 16 años.
La medida entra en vigor el 1 de junio y obliga a plataformas como Facebook, Instagram, TikTok y YouTube a verificar la edad de todos sus usuarios en el país. El gabinete malasio aprobó estas normas en noviembre de 2025 con el fin de proteger a la juventud de contenidos nocivos e interacciones inseguras.
Las plataformas exigen documentos oficiales para validar la identidad
Los nuevos registros requerirán una verificación inmediata mediante documentos de identidad oficiales emitidos por Malasia o autoridades competentes de otras jurisdicciones. Los usuarios actuales también deberán confirmar su mayoría de edad ante la solicitud del sistema. Quienes no superen la comprobación perderán el acceso a sus cuentas o verán bloqueada su creación si son nuevos.
El gobierno declaró que esta iniciativa busca mitigar la exposición infantil a funciones inadecuadas para su desarrollo. Las empresas tecnológicas disponen de autonomía para elegir la tecnología de verificación, pero deben garantizar su eficacia mediante identificación oficial.
El contexto regional impulsa restricciones similares en Asia
Esta decisión se suma a movimientos legislativos globales. Indonesia ya introdujo regulaciones parecidas siguiendo el ejemplo de Australia, cuyo senado aprobó un proyecto de ley equivalente un año antes. Reino Unido y España estudian actualmente prohibiciones análogas para limitar el impacto digital en la infancia.
Más allá del bloqueo de acceso, las redes sociales deberán integrar mecanismos de denuncia claros para contenido dañino dirigido a menores. También están obligadas a incorporar protecciones adecuadas a la edad y funciones de seguridad desde el diseño inicial de sus servicios.
El ejecutivo malasio concederá un periodo de gracia razonable tras el 1 de junio para que las compañías adapten sus sistemas. Los plazos exactos se comunicarán directamente a los proveedores de servicios digitales durante esta fase de transición.