La nueva pelea de la IA: ahorrar llamadas que nadie quiere hacer

Instinct y Muse amplían sus asistentes para llamar a empresas y resolver gestiones como reservas, citas o reclamaciones, llevando la IA del chat a tareas prácticas por teléfono, correo y redes de contacto.

18 de septiembre de 2026 a las 21:14h
La nueva pelea de la IA: ahorrar llamadas que nadie quiere hacer
La nueva pelea de la IA: ahorrar llamadas que nadie quiere hacer

Añadir The App Date como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Los asistentes de inteligencia artificial ya no quieren limitarse a contestar mensajes. Ahora empiezan a llamar por teléfono, una frontera mucho menos vistosa que generar texto, pero bastante más cercana a los problemas reales que un usuario intenta quitarse de encima.

Ahí coinciden Instinct y Muse, el agente de Meta, que han añadido funciones de llamadas a asistentes basados en texto. La promesa no gira alrededor de una charla más natural con la IA, sino de algo más concreto, que la app hable con empresas y resuelva gestiones que suelen acabar en espera, menús automáticos o una segunda llamada.

Instinct quiere entrar en las tareas que más tiempo quitan

Noah Shinn, fundador de Instinct, describió el alcance de la nueva función con ejemplos bastante cotidianos. Habló de conseguir mesa en restaurantes que no aceptan reservas por internet, entrar en la lista de cancelaciones del dentista o discutir un problema con la factura del cable.

Ese detalle importa porque coloca a la IA en un terreno menos teórico. Instinct Concierge puede encargarse de gestiones que todavía dependen de una llamada telefónica, justo donde muchas apps siguen sin poder hacer gran cosa aunque organicen recordatorios, correos o calendarios.

Por ahora, Instinct Concierge llega en acceso anticipado a algunos usuarios. Después irá ampliándose al resto, una señal de que la compañía prefiere probar esta capa más delicada del servicio antes de abrirla de golpe.

Muse de Meta ya puede llamar a empresas en Estados Unidos

Mientras tanto, Muse también dio ese paso y ya puede realizar llamadas a empresas en Estados Unidos. Meta plantea un despliegue inicial más contenido, porque la función llegará primero a quienes pidan expresamente a la aplicación que haga una llamada.

La diferencia parece pequeña, pero cambia la experiencia. En lugar de esperar a que el asistente actúe por su cuenta en más escenarios, el usuario marca el inicio de la acción y conserva más control sobre una tarea que puede afectar a citas, compras o incidencias de servicio.

Instinct no solo llama y también empieza a moverse por correo y por contactos de confianza

Hace una semana, Instinct añadió direcciones de correo electrónico para que su asistente gestione el alta y la administración de cuentas. Es un movimiento que ensancha el papel del agente más allá del chat y lo mete en trámites donde el correo sigue siendo la puerta de entrada.

A eso se suma otra capa poco habitual. Instinct ya permite que los asistentes de sus usuarios contacten con los asistentes de otras personas para resolver tareas concretas mediante una red de confianza.

Visto junto, el patrón resulta claro. La compañía no está empujando una sola función aislada, sino varias piezas para que el asistente pase de responder a ejecutar, primero por texto, luego por correo y ahora también por teléfono.

El tirón de Muse en descargas ya dio una pista sobre el interés

No todo el movimiento se mide por lo que la IA puede hacer, también por cuánta gente corre a probarla. Sensor Tower observó que Muse superó el arranque de la aplicación Meta AI durante sus primeros días en el mercado.

Muse sumó más de 730.000 descargas en Estados Unidos en sus primeros cinco días, por delante de las 707.000 que logró la aplicación Meta AI en el mismo periodo. En un momento dado, además, llegó a la segunda posición entre las aplicaciones más descargadas.

Son cifras que no garantizan uso sostenido, pero sí enseñan una curiosidad inmediata del público. Cuando una app promete hacer llamadas o encargarse de gestiones pesadas, el atractivo para probarla parece más fácil de entender que en otras funciones de IA más difusas.

El dinero alrededor de Instinct explica por qué esta carrera se acelera

Instinct opera desde San Francisco y aparece en informes con una valoración de 10.000 millones de dólares. La cifra llama más la atención al compararla con su ronda del mes pasado, cuando recaudó 350 millones de dólares con una valoración de 2.500 millones.

Además, la empresa estaría en conversaciones para captar 1.000 millones de dólares con esa valoración de 10.000 millones. Cuando una startup multiplica así sus expectativas, cada nueva función deja de ser solo una mejora de producto y también pasa a ser una prueba de ambición.

Entre las 730.000 descargas de Muse en cinco días y la idea de un asistente que discute una factura del cable o persigue una cancelación en el dentista, la batalla ya no está en quién escribe mejor un párrafo, sino en quién logra ahorrar una llamada que nadie quería hacer.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía