La carrera por meter más inteligencia artificial dentro del móvil ya tiene un peaje muy concreto y no es pequeño. Hoy la barrera no la marca tanto el chip como la memoria RAM, justo cuando la escasez global de suministro ha llevado su precio a máximos históricos.
Ese cambio deja una conclusión incómoda para muchos usuarios. Un móvil reciente ya puede quedarse corto con 8 GB de RAM aunque en tareas normales siga yendo sobrado para mensajería, fotos, vídeo o juegos ocasionales.
Google pide más memoria y eso estrecha la lista de móviles compatibles
Google empuja varias funciones de IA local que buscan responder más rápido y seguir funcionando sin conexión a internet. Ahí entran herramientas como Magic Compose, Call Notes y Magic Cue, que necesitan cargar modelos directamente en la RAM del teléfono.
El detalle técnico importa porque no hablamos de unos pocos megas. Los modelos Gemma 4 E2B y E4B ocupan 4,2 GB y 5,9 GB de RAM, una cifra que explica por qué Google recomienda partir de 12 GB para dejar espacio a las demás aplicaciones.
Además, Gemini Intelligence fija un suelo claro con 12 GB de RAM, AI Core y Gemini Nano v3 o superior. Eso deja fuera a muchos modelos de gama media y alta del año pasado que llegaron con 8 GB o menos, pese a que entonces esa cantidad parecía razonable.
En la práctica, 12 GB ya no significan 12 GB libres para el usuario
Conviene mirar la cifra con algo de escepticismo práctico. En un teléfono con 12 GB de RAM quedan alrededor de 7 GB utilizables para aplicaciones y juegos, porque el sistema y estas funciones de IA consumen una parte relevante del total.
Visto así, la RAM empieza a parecerse más a un margen de maniobra que a una especificación vistosa en la caja. Si una parte de esa memoria queda reservada para asistentes, dictado o redacción local, el usuario compra capacidad que no siempre percibe como libre.
Apple repite la misma jugada y deja fuera a una parte reciente del catálogo
Apple ya había marcado una primera línea de corte con Apple Intelligence, que arrancó con 8 GB de RAM como requisito. Esa decisión dejó fuera a los iPhone 15 y a modelos anteriores con 6 GB, incluso dentro de una gama que seguía siendo plenamente actual para mucha gente.
Ahora el listón vuelve a subir. iOS 27 exige 12 GB de RAM para herramientas de inteligencia artificial locales como Expressive Voices y el dictado mejorado.
La consecuencia resulta todavía más visible en el catálogo actual de la marca. Solo el iPhone 17 Pro, el iPhone 17 Pro Max y el iPhone Air admiten hoy esas últimas funciones de inteligencia artificial.
El precio ya no solo compra cámara o pantalla, también compra acceso a la IA
Entre medias aparece la pregunta más incómoda para el comprador. Un móvil de gama media ronda los 600 dólares, mientras los modelos de gama alta superan los 1.000, y una parte creciente de esa diferencia empieza a decidir qué funciones de IA podrás usar dentro de uno o dos años.
Mientras tanto, la parte alta del mercado Android ya presume de configuraciones de 16 GB de RAM. El Galaxy S26, el Galaxy S26 Plus y el Z Flip 7 se venden con 12 GB, una cifra que ya no suena a exceso sino a requisito para entrar en la conversación.
Hasta los móviles modestos reciben IA, pero con un techo mucho más bajo
No toda la estrategia pasa por empujar al usuario hacia móviles caros. Gemini Go requiere 2 GB de RAM para ofrecer funciones orientadas al asistente en Android Go, una plataforma donde los dispositivos suelen contar con 4 GB en total.
Aun así, la distancia entre una IA pensada para asistir y otra capaz de ejecutar modelos locales más pesados sigue siendo grande. El salto entre 2 GB para funciones básicas y 12 GB para experiencias avanzadas dibuja mejor que cualquier campaña de marketing dónde empieza hoy la IA móvil de verdad.
Hay una última ironía en este tablero. Siri AI usa tecnología Gemini de Google, de modo que la pelea entre marcas termina apoyándose en la misma exigencia de fondo, más memoria en el dispositivo, justo cuando esa memoria cuesta más que nunca y convierte la compatibilidad en un filtro tan duro como el precio.