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Google ha devuelto a Android una función que muchos móviles ya daban por hecha y que, sin embargo, llevaba años ausente en los Pixel. El bloqueo nativo de aplicaciones reaparece en pruebas dentro de Android 17 QPR1 y apunta a una idea muy concreta para el uso diario. Proteger apps sueltas sin tener que esconder medio teléfono.
Desde el 7 de agosto, la herramienta aparece tanto en Android Canary 2608 como en la sexta beta de Android 17 QPR1. No hablamos todavía de una función cerrada, porque forma parte de código en desarrollo y Google aún podría retirarla antes de una versión pública.
Android recupera una función que los Pixel habían dejado atrás
La novedad importa menos por su nombre que por su ausencia. Xiaomi y vivo ya ofrecen bloqueo de aplicaciones, mientras Samsung opta por la Carpeta Segura, que duplica apps dentro de un entorno oculto y protegido.
Google plantea algo más directo. En lugar de mover una app a otro espacio, permite bloquear su apertura desde la ruta Ajustes > Seguridad y privacidad > Bloqueo de aplicaciones.
Antes de activarla, el usuario debe tener configurado un sistema de bloqueo de pantalla con PIN, patrón o contraseña. Después, abrir una aplicación bloqueada obliga a introducir el PIN del dispositivo o usar biometría, de modo que la barrera no depende de una clave separada.
La sexta beta ya evita el proceso más lento
Frente a las compilaciones anteriores de Canary, que exigían ir una por una, la sexta beta de Android 17 QPR1 ya deja seleccionar varias aplicaciones al mismo tiempo. Ese detalle cambia bastante la experiencia cuando alguien quiere proteger banca, mensajería, galería y archivos en una sola pasada.
La pantalla principal reúne aplicaciones bloqueadas y desbloqueadas en una misma vista. También deja colocar las protegidas en la parte superior u ordenarlas por recientes o por el listado completo.
No es solo un candado al abrir. Las aplicaciones bloqueadas dejan de mostrar el contenido de las notificaciones y desaparecen sus widgets y accesos directos, lo que reduce bastante la información que queda expuesta en la pantalla.
El bloqueo tapa más cosas, pero no cierra todas las puertas
Otra capa útil aparece en el menú de aplicaciones recientes, donde el contenido de las apps bloqueadas queda oculto. Para cualquiera que deje el móvil sobre la mesa o lo comparta unos segundos, esa diferencia pesa más que el simple gesto de pedir una huella.
Ahora bien, el sistema no equivale a un aislamiento total. Los agentes y servicios de inteligencia artificial pueden seguir accediendo a los datos si ya recibieron permiso previo, así que el candado protege la vista y la apertura, pero no revoca autorizaciones existentes.
Ese matiz aparece con bastante claridad en algunos casos. Al bloquear apps concretas como Files by Google, Android muestra un aviso emergente que indica qué otras aplicaciones mantienen acceso a las fotos.
Google ofrece dos caminos y no sirven para lo mismo
Quien solo quiera poner una barrera rápida tiene aquí una solución más simple. Quien necesite esconder por completo una app seguirá teniendo el Espacio Privado, la opción de Google para ocultarlas en lugar de limitar su apertura.
La diferencia práctica resulta fácil de entender. Bloquear una aplicación impide entrar sin autenticación y tapa su contenido visible, mientras ocultarla la saca del primer plano del sistema y responde a otra necesidad más cercana a la discreción total.
Hay una tensión clara en esta función. Llega para cubrir una carencia llamativa en los Pixel, mejora el proceso al permitir bloquear varias apps a la vez y añade barreras visibles en notificaciones, widgets y recientes, pero sigue siendo una herramienta detectada en código de trabajo en progreso, no una promesa cerrada para la versión final.