Google ha optado por cerrar por la vía confidencial una de las demandas que acusan a las grandes plataformas de haber causado daños a menores por el uso de redes sociales. El acuerdo afecta al caso de R.K.C., mientras el mismo demandante mantiene abiertos procedimientos contra Meta, Snap y TikTok, con juicios fijados para el mes siguiente.
El movimiento llega cuando YouTube acumula miles de reclamaciones parecidas y ya ha sufrido un revés económico en los tribunales. En un primer juicio, K.G.M., una mujer de 20 años, obtuvo una indemnización de 6 millones de dólares, repartida a partes iguales entre Meta y YouTube.
La presión judicial creció mientras YouTube defendía que no es una red social
Ese primer veredicto importa por una razón muy práctica para el sector. No habla solo de reputación, también pone una cifra concreta al coste de estos litigios cuando un jurado considera acreditado el daño.
"Esta es la primera vez en la historia que un jurado ha escuchado el testimonio de ejecutivos y ha visto documentos internos que creemos que prueban que estas empresas eligieron los beneficios por encima de los niños." - Joseph VanZandt, abogado
VanZandt hizo esa declaración en marzo, después de un caso que ya ha empezado a marcar el tono de la batalla judicial. Para las tecnológicas, la diferencia entre ser vistas como simples plataformas de vídeo o como redes sociales deja de ser una discusión teórica cuando aparecen indemnizaciones millonarias.
YouTube ya ha dicho que recurrirá ese primer fallo. La compañía sostiene que construyó de forma responsable una plataforma de transmisión y no un sitio de redes sociales, una distinción que resulta clave en su defensa.
Más de 5.900 demandas ya dibujan un problema que va mucho más allá de un solo caso
La dimensión del frente judicial impresiona por volumen. Hay más de 3.300 demandas por adicción a las redes sociales en los tribunales estatales de California y otras 2.600 en el tribunal federal de California.
Fuera de ese estado, la presión tampoco afloja. Las plataformas han alcanzado acuerdos o afrontan demandas en Kentucky, Nueva York y otras jurisdicciones de Estados Unidos.
Visto en conjunto, el problema deja de parecer una suma de casos aislados. Hay más de 5.900 demandas activas solo en California, una cifra que ayuda a entender por qué cada acuerdo confidencial pesa más de lo que sugiere un único expediente.
Google intenta sostener su defensa con controles parentales y productos adecuados para la edad
Google no ha detallado las condiciones del pacto con R.K.C., pero sí ha querido fijar su posición pública en medio de esta oleada de pleitos. Ahí aparece uno de los puntos más sensibles para cualquier usuario con hijos, que no es solo qué contenido circula, también qué herramientas reales existen para limitarlo.
"Nuestro enfoque sigue estando en crear productos adecuados para la edad y controles parentales que cumplan esa promesa." - portavoz de Google
Ese mensaje convive con una realidad menos cómoda para la compañía. Aunque Google haya resuelto este caso concreto, YouTube todavía arrastra miles de demandas similares pendientes.
El contraste queda expuesto en números y en estrategia. Por un lado hay un acuerdo confidencial con un menor y una apelación frente a una condena de 3 millones de dólares para YouTube, y por otro una defensa pública apoyada en controles parentales mientras siguen abiertas más de 5.900 demandas en California.