GitHub atraviesa un momento delicado de disponibilidad justo cuando parte de la comunidad de desarrollo vuelve a plantearse si seguir allí tiene sentido.
La señal más visible la ha dado Mitchell Hashimoto, creador de Ghostty, un emulador de terminal con más de 52.000 estrellas en GitHub, al anunciar que abandona la plataforma. Su salida no llega en un vacío se produce después de meses en los que GitHub ha reconocido problemas de disponibilidad y en medio de un debate más amplio sobre si su infraestructura está aguantando el ritmo actual del desarrollo de software.
"este ya no es un sitio serio para trabajar" - Mitchell Hashimoto, desarrollador de Ghostty
Qué está pasando en GitHub y por qué importa
El punto clave no es solo que un desarrollador relevante se marche, sino el contexto técnico y empresarial que lo rodea. En marzo, el CTO de GitHub, Vlad Fedorov, admitió públicamente que la plataforma estaba sufriendo problemas de disponibilidad. Después de la publicación de Hashimoto, volvió a pronunciarse con un texto centrado precisamente en ese problema.
GitHub atribuye el aumento de incidencias al crecimiento reciente de la creación de software y al auge de los flujos de trabajo agénticos impulsados por IA. En la práctica, eso significa más automatización, más procesos corriendo sobre la plataforma y una presión mayor sobre un servicio que durante años ha sido la base diaria de millones de repositorios, incidencias, ramas y despliegues.
"La razón principal de ese cambio tan rápido está en cómo se está desarrollando el software. Desde la segunda mitad de diciembre de 2025, los flujos de trabajo de desarrolllo agénticos se han acelerado de forma notable" - Vlad Fedorov, CTO de GitHub
La gravedad del momento se entiende mejor con otro dato la disponibilidad de GitHub en abril ha caído al 85%. Para cualquier desarrollador, eso no es una cifra abstracta. Significa encontrarse con fallos al subir cambios, lentitud al revisar código o problemas para trabajar en equipo justo cuando una plataforma así debería ser invisible y simplemente funcionar. Si GitHub falla, se atasca una parte del trabajo diario.
La propia compañía da a entender que el problema no se resuelve con parches menores. Habla de la necesidad de rediseñar GitHub para escalar su capacidad por 30. Eso revela dos cosas que la demanda actual ha cambiado rápido y que el modelo con el que la plataforma ha operado hasta ahora puede haberse quedado corto para el escenario que abre la IA aplicada al desarrollo.
"Nuestras prioridades están claras primero la disponibilidad, luego la capacidad, luego nuevas características" - Vlad Fedorov, CTO de GitHub
Un cambio de etapa y un ecosistema que empieza a mirar alternativas
La crisis técnica coincide además con una etapa de transición interna. En agosto de 2025, Thomas Dohmke dejó el cargo de CEO de GitHub. Microsoft no nombró sustituto y repartió las funciones directivas entre varios ejecutivos, al tiempo que integró GitHub en su división CoreAI. No prueba por sí solo que esa reestructuración explique los problemas, pero sí dibuja un momento de cambio en la dirección y en las prioridades del producto.
También resulta significativo que Dohmke, meses después, presentara Entire, su nueva startup, como una sucesora evolucionada de GitHub adaptada a los nuevos flujos de desarrollo surgidos con la IA. Es una idea ambiciosa, pero al menos encaja con el diagnóstico de fondo el desarrollo de software está cambiando lo bastante deprisa como para abrir espacio a nuevas plataformas.
Para quien hoy depende de GitHub, la pregunta no es histórica sino práctica ¿compensa aguantar los problemas o empezar a probar otra opción? Entre las alternativas que ya están sobre la mesa aparecen Plastic SCM, de la española Códice Software, GitLab y CodeBerg. También se menciona que OpenAI parece querer crear su propia plataforma. No todas juegan el mismo papel ni apuntan al mismo tipo de usuario, pero el simple hecho de que vuelvan a entrar en la conversación indica que la posición de GitHub ya no se da por descontada.
Armin Ronacher ha recordado además la etapa anterior a GitHub, cuando muchos proyectos Open Source vivían en SourceForge y trabajaban con Trac y repositorios con Subversion. Ese recordatorio sirve para poner algo en perspectiva GitHub fue durante años la respuesta obvia para alojar código y colaborar, pero esa centralidad no es irreversible.
Para el usuario que solo quiere un sitio estable donde alojar código y trabajar sin fricción, el problema real no es ideológico, sino operativo. Si la disponibilidad se resiente y los cortes se convierten en rutina, la experiencia diaria empeora aunque el servicio siga siendo dominante. Y cuando eso ocurre, alternativas que antes parecían secundarias empiezan a resultar bastante más razonables.