Gemini nació en 2023 junto a Android 14, pero su alcance real dentro del universo Android no depende solo de la versión del sistema. Google ha ido repartiendo funciones por capas, a veces con requisitos sorprendentemente bajos y a veces con un listón que deja fuera incluso a móviles muy caros.
Ahí está la primera contradicción que importa al usuario. Gemini puede funcionar desde Android 9.0 Pie, publicado en 2018, mientras que algunas de sus herramientas concretas bajan todavía más y piden Android 8.0 Oreo, pero la nueva Gemini Intelligence solo entra en una liga mucho más cerrada.
Gemini no creció al mismo ritmo que Android
Ask Maps y Ask Photos arrancan desde Android 8.0 Oreo, una base más antigua que la exigida por el propio lanzamiento de Gemini. Eso confirma algo habitual en Android, donde muchas novedades llegan como actualización de app y no como parte inseparable del sistema.
Google empuja desde hace años ese modelo de distribución. La mayoría de funciones nuevas aterrizan mediante aplicaciones independientes, mientras los fabricantes y la propia Google mantienen por separado los parches de seguridad y, en los móviles con Android 10 o superior, también las actualizaciones del sistema Play desde la tienda de aplicaciones.
Visto desde fuera, puede parecer una buena noticia para quien conserva un móvil durante más tiempo. En la práctica, también complica la respuesta a una pregunta muy básica, que es saber qué teléfono recibirá cada función y cuál se quedará a medio camino aunque siga actualizado.
La nueva Gemini Intelligence deja fuera a casi todo el catálogo
Para acceder a Gemini Intelligence no basta con tener un Android reciente. Google exige Android 17, un procesador de gama alta, al menos 12 GB de RAM, Android AICore, Gemini Nano v3 o superior, cinco años de actualizaciones principales de Android y seis años de parches de seguridad.
Solo la serie Pixel 10, con la excepción del Pixel 10a, cumple todos los requisitos. Eso estrecha mucho el embudo en una plataforma que normalmente presume de variedad y de un parque enorme de dispositivos compatibles.
Samsung tampoco sale especialmente beneficiada. Los únicos modelos compatibles son los de la serie S26, mientras que el Galaxy TriFold queda fuera pese a su precio de 2.900 dólares, un detalle que retrata bastante bien hasta qué punto el coste ya no garantiza acceso a todas las funciones.
Ni pagar 2.900 dólares asegura entrar en la lista
Ese caso del TriFold resulta especialmente llamativo porque desmonta una idea bastante extendida entre compradores de gama alta. Un móvil puede ser carísimo, plegable y reciente, y aun así no cumplir las condiciones técnicas o de soporte que Google ha fijado para su paquete de IA más ambicioso.
OnePlus, Honor y otros fabricantes de Android tampoco tienen margen para rebajar el listón. Aplican los mismos requisitos de hardware para estas funciones, de modo que la barrera no cambia de marca a marca, sino que afecta de forma bastante uniforme a casi todo el segmento.
Mientras tanto, Android 17 suma la función de burbujas de aplicaciones y Material 3 Expressive aparece tanto en Android 16 como en Android 17. No todas las novedades avanzan al mismo paso ni piden el mismo nivel de hardware, y esa mezcla explica por qué un usuario puede recibir cambios visibles en la interfaz y quedarse sin la función de IA que más publicidad genera.