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Google va a apagar Google Assistant en septiembre y el cambio no es menor para quien todavía usa comandos de voz en el móvil o en el reloj. La compañía lo retirará de forma definitiva en Android y Wear OS, así que una de las capas más visibles de la experiencia de uso diaria desaparece de dos de sus plataformas más extendidas.
No hablamos de una función secundaria. Assistant lleva años integrado en tareas tan básicas como poner una alarma, responder mensajes, controlar la música o pedir una ruta sin tocar la pantalla. En un reloj, además, ese acceso rápido resulta todavía más evidente porque la voz ahorra pasos cuando la pantalla apenas deja espacio para nada más.
Google apaga Assistant y empuja otro cambio en el uso diario
El calendario ya está fijado y Google Assistant dejará de funcionar en Android y Wear OS en septiembre. Para el usuario, eso significa que cualquier costumbre apoyada en ese asistente tendrá fecha de caducidad a muy corto plazo.
En el móvil, el impacto dependerá de cuánto recurriera cada persona a órdenes habladas en vez de navegar por menús. En el reloj, la transición puede sentirse más brusca porque muchas interacciones rápidas nacían precisamente de hablarle al dispositivo en lugar de tocar una interfaz diminuta.
Wear OS pierde una herramienta que encajaba mejor en la muñeca
Hay un detalle práctico que pesa más en los relojes que en los teléfonos. Un wearable vive de gestos breves, consultas rápidas y acciones inmediatas, y ahí Assistant encajaba con bastante naturalidad.
Si alguien usaba el reloj para iniciar temporizadores, consultar el tiempo o lanzar recordatorios mientras caminaba, septiembre marca un corte claro. La desaparición en Wear OS no cambia solo una marca de software, también altera una forma concreta de usar el dispositivo cuando sacar el móvil no compensa.
Septiembre pone fecha a una despedida que afecta a dos plataformas
Android y Wear OS compartirán el mismo final para Assistant, algo que refuerza la idea de un cierre total y no de un ajuste parcial. La decisión alcanza tanto al teléfono como al reloj, dos pantallas distintas pero unidas por el mismo hábito de pedir ayuda con la voz.
Queda así una contradicción habitual en la tecnología de consumo. La voz prometía reducir fricción en tareas cotidianas, pero el cierre obliga a rehacer rutinas justo en los dispositivos donde esa comodidad resultaba más visible, sobre todo en la muñeca y en acciones de pocos segundos.
El dato decisivo no es abstracto ni lejano. Septiembre será el mes en que Google Assistant desaparezca de Android y Wear OS, y eso convierte una herramienta cotidiana en una función con fecha de final ya escrita.