El 52% no confía en ninguna marca: Pixel gana en privacidad por una ventaja clave sobre Samsung

Una encuesta de 48 votos sitúa a Google Pixel por delante de Samsung en privacidad, sobre todo porque activa por defecto el procesamiento de IA en el dispositivo y muestra controles más claros desde la configuración inicial.

19 de julio de 2026 a las 19:09h
El 52% no confía en ninguna marca: Pixel gana en privacidad por una ventaja clave sobre Samsung
El 52% no confía en ninguna marca: Pixel gana en privacidad por una ventaja clave sobre Samsung

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Privacidad en el móvil no suele significar lo mismo para todas las marcas, y una encuesta de 48 votos lo retrata con bastante crudeza. El 52% respondió que no confía en ninguna, mientras el 29% eligió Google Pixel, el 15% Samsung Galaxy y el 4% reconoció que ni siquiera lo había pensado.

Esa foto inicial importa porque en 2026 la discusión ya no gira solo alrededor de permisos básicos o de un bloqueo con huella. También pesa dónde se procesan las funciones de inteligencia artificial, qué datos recoge cada fabricante durante la configuración y hasta qué punto esconder contenido privado de verdad lo mantiene fuera de la vista.

Google Pixel parte con ventaja cuando la IA funciona dentro del teléfono

Google ha colocado buena parte de su argumento de privacidad en un detalle práctico que el usuario nota poco, pero que cambia bastante el recorrido de los datos. El procesamiento en el dispositivo viene activado por defecto en los teléfonos Pixel, de modo que varias funciones de inteligencia artificial trabajan sin depender de la nube desde el primer momento.

Ahí entran el filtrado de llamadas, la traducción de llamadas en directo, Espera por mí, Dirigir mi llamada, la detección de estafas, la identificación de música y los resúmenes de Grabadora. Para quien usa estas herramientas a diario, la diferencia no es menor, porque la privacidad deja de depender de una activación manual escondida en ajustes.

Durante la configuración, además, Pixel muestra avisos claros para el historial de ubicaciones, los diagnósticos de uso y los anuncios personalizados. Google separa cada permiso con su propio interruptor, algo que vuelve más directa una decisión que en muchos móviles acaba diluida entre pantallas y más pantallas.

Samsung ofrece más camuflaje, pero complica más el control real

Samsung responde con una idea muy atractiva para quien comparte móvil, presta el teléfono en casa o simplemente quiere aislar ciertas apps. La Carpeta Segura crea un entorno separado, cifrado y protegido con PIN, patrón, contraseña o biometría.

Dentro de ese espacio, el usuario puede clonar aplicaciones y mantener datos y ajustes independientes. Samsung permite renombrar la carpeta, cambiar su icono y ocultarla del cajón de aplicaciones, un nivel de camuflaje que resulta bastante más convincente en el uso cotidiano.

Google también tiene una alternativa, aunque menos pulida en ese frente. El Espacio Privado aparece como una sección desplegable en la parte inferior del cajón de aplicaciones y obliga a conectar una cuenta secundaria de Google para descargar aplicaciones.

Hay dos límites que le quitan parte de la gracia. No admite aplicaciones de tiendas de terceros y, aunque se oculte, sigue apareciendo al buscar la palabra privado en el buscador del sistema.

Samsung suma funciones potentes, aunque la configuración inicial juega en su contra

En inteligencia artificial, Samsung Galaxy también procesa tareas en el propio dispositivo, entre ellas filtrado de llamadas, traducción en directo, asistencia de escritura y herramientas de edición de imágenes. El problema está en la letra pequeña de la experiencia inicial.

La IA de Samsung usa la nube por defecto hasta que el usuario activa manualmente el procesamiento local. Ese detalle cambia bastante la comparación con Pixel, porque mucha gente jamás revisa ese ajuste y da por hecho que el móvil ya viene configurado del modo más privado posible.

La configuración general del Galaxy tampoco ayuda demasiado a transmitir esa sensación de control. Samsung añade su propia política de privacidad, opciones de personalización de anuncios y uso compartido de datos con socios durante el arranque del teléfono.

Luego aparece otro punto delicado. El servicio de personalización de Samsung registra hábitos musicales, analiza registros de llamadas, revisa el historial de mensajes de texto y rastrea la ubicación.

Desactivar esa función exige navegar por menús poco visibles, y borrar los datos recopilados tampoco resulta sencillo. Para un usuario corriente, ese esfuerzo extra suele marcar la diferencia entre una opción disponible y una opción que en la práctica casi nunca toca.

Al final, la privacidad también depende de detalles pequeños que sí cambian el uso diario

No todo pasa por la IA o por los menús de permisos. Pixel incluye una red privada virtual gratuita para conectarse a redes públicas, una ayuda concreta cuando toca usar el wifi del aeropuerto, del hotel o de una cafetería.

Samsung, por su parte, reserva una función más visual para quien teme miradas ajenas sobre la pantalla. La Visualización Privada reduce los ángulos de visión, aunque solo está disponible en el Galaxy S26 Ultra.

Entre una marca que muestra más controles claros desde el principio y otra que ofrece mejores trucos para esconder contenido, la encuesta deja un matiz incómodo. Incluso con esas diferencias, el 52% eligió la opción más dura de todas y dijo que no confía en ninguna.

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