DoorDash lanza un chatbot que convierte fotos y textos vagos en pedidos, compras y reservas

DoorDash presentó Ask DoorDash, una función con IA que acepta texto y fotos para pedir comida, llenar la compra y buscar reservas, inicialmente en iOS y regiones seleccionadas de EE. UU.

12 de junio de 2026 a las 18:20h
DoorDash lanza un chatbot que convierte fotos y textos vagos en pedidos, compras y reservas
DoorDash lanza un chatbot que convierte fotos y textos vagos en pedidos, compras y reservas

DoorDash quiere que pedir comida o llenar la cesta del súper se parezca menos a filtrar menús y más a escribir lo que a uno le apetece. La compañía lanzó el jueves Ask DoorDash, un chatbot con inteligencia artificial que acepta texto y fotos para montar pedidos de comida, compra y hasta reservas de restaurante.

El movimiento no llega en vacío. En febrero, Uber Eats presentó un asistente de carrito con IA e Instacart activó otro sistema de compras para que los supermercados lo ofrezcan a sus clientes. La batalla ya no pasa solo por repartir rápido, también por entender mejor qué quiere el usuario cuando todavía no sabe cómo pedirlo.

DoorDash quiere resolver el momento en que el usuario no sabe qué buscar

Ahí está la idea central de esta función. DoorDash la plantea para esos casos en los que la búsqueda clásica se queda corta porque el cliente no tiene claro ni el restaurante ni el plato que le encaja.

"La búsqueda tradicional funciona mejor cuando sabes exactamente el restaurante o la mesa que buscas. Ask DoorDash está diseñado para los momentos en los que no lo sabes." - DoorDash, en su publicación oficial

En la práctica, el sistema intenta convertir peticiones vagas en una compra cerrada. Si alguien escribe que quiere una cena para una familia de cuatro personas o restaurantes vegetarianos aptos para niños con opciones suaves, la app responde con locales concretos y una explicación personalizada de por qué aparecen ahí.

Una foto puede acabar convertida en una cesta completa

Quizá la parte más útil para el día a día esté en la compra de supermercado. La aplicación puede construir un carrito a partir de la foto de una receta, de una lista escrita o incluso de un enlace a esa receta que alguien guarda para cocinar el fin de semana.

Después añade los artículos con sus cantidades correctas y pregunta al usuario si ya tiene básicos en casa, como azúcar o mantequilla. La app también puede reconstruir el último carrito de supermercado o proponer productos nuevos a partir de pedidos anteriores.

Esa combinación apunta a un uso muy concreto. No hace falta recordar cada ingrediente ni rehacer una compra repetida desde cero, algo que en servicios de alimentación suele marcar la diferencia entre abrir la app o dejarlo para más tarde.

También busca mesa y no solo comida para llevar

Ask DoorDash no se limita al reparto. La función Ask DoorDash for Reservations permite buscar mesas disponibles con instrucciones escritas de forma natural, por ejemplo una mesa para dos en el centro para cenar alrededor de las veinte horas.

De entrada, el despliegue arranca en iOS y solo en regiones seleccionadas. Allí ya cubre búsqueda de restaurantes, compra de supermercado y DoorDash Reservations, de modo que la experiencia queda repartida entre varias partes del servicio y no solo en la entrega a domicilio.

La carrera por la IA en delivery ya empezó en febrero

Resulta difícil no leer este lanzamiento como una respuesta a un mercado que se está moviendo deprisa. Uber Eats ya presentó su asistente de carrito con IA en febrero, mientras Instacart optó por una vía distinta y dejó su asistente en manos de supermercados que quieran integrarlo.

DoorDash intenta ocupar más terreno a la vez. El chatbot sirve para pedir comida, comprar productos de supermercado y buscar reservas, una mezcla que busca que el usuario haga más cosas sin salir de la misma aplicación.

La compañía ampliará la disponibilidad a más usuarios de Estados Unidos en las próximas semanas, pero el dato relevante hoy está en el punto de partida. El servicio nace solo en iOS, en regiones seleccionadas, y con una promesa ambiciosa que tendrá que medirse en algo muy simple, si realmente acierta cuando el cliente todavía no sabe qué escribir.

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