Deezer ya recibe 75.000 canciones con IA al día y las saca de recomendaciones y listas editoriales

La plataforma afirma que el 44% de las canciones nuevas subidas cada día ya son generadas por IA, pero apenas suman entre el 1% y el 3% de las reproducciones; por eso las etiqueta, limita su visibilidad y desmonetiza fraude.

21 de abril de 2026 a las 20:05h
Deezer ya recibe 75.000 canciones con IA al día y las saca de recomendaciones y listas editoriales
Deezer ya recibe 75.000 canciones con IA al día y las saca de recomendaciones y listas editoriales

Deezer ha reforzado su control sobre la música generada por IA justo cuando este tipo de contenido ya supone el 44% de todas las canciones nuevas que se suben cada día a la plataforma.

La cifra da una idea bastante clara del cambio de escala Deezer recibe ya casi 75.000 pistas generadas por IA al día y más de dos millones al mes. Para el usuario corriente, eso no significa necesariamente que vaya a encontrarse su portada llena de canciones artificiales. De hecho, su consumo sigue siendo bajo y se mueve entre el 1% y el 3% del total de reproducciones. Lo relevante está en cómo la app está decidiendo manejar ese volumen para que no altere la experiencia de uso ni el reparto de ingresos.

Qué cambia en Deezer y cómo afecta al uso diario

La novedad práctica es que las canciones etiquetadas como generadas por IA se retiran automáticamente de las recomendaciones algorítmicas y no entran en listas editoriales. Dicho de otro modo si alguien abre Deezer para descubrir música nueva a través de mixes automáticos, radios o selecciones de la plataforma, esas pistas tendrán mucha menos visibilidad.

Esto sí cambia algo en el día a día. Si un usuario usa Deezer como herramienta de descubrimiento, la plataforma está poniendo una barrera para que el contenido generado por IA no compita en igualdad de condiciones con la música hecha por humanos dentro de sus escaparates principales. También ha anunciado que dejará de almacenar versiones en alta resolución de estas pistas, una medida menos visible para el oyente, pero que marca una diferencia en el tratamiento que la app da a este catálogo.

Deezer ya empezó a etiquetar pistas generadas por IA a nivel de plataforma en junio de 2025 y aseguró entonces ser la primera plataforma de streaming en hacerlo. A lo largo de 2025, ha etiquetado más de 13,4 millones de canciones de este tipo. En la práctica, esto apunta a una lógica bastante clara identificar, marcar y limitar la promoción del contenido artificial en lugar de bloquearlo por completo.

"La música generada por IA está ya muy lejos de ser un fenómeno marginal y, a medida que las entregas diarias siguen aumentando, esperamos que todo el ecosistema musical se una para actuar y ayudar a proteger los derechos de los artistas y promover la transparencia para los fans" - Alexis Lanternier, CEO de Deezer

Mucho volumen, pocas escuchas y un problema de fraude

La fotografía de fondo tiene bastante contraste. Por un lado, las subidas de música generada por IA no dejan de crecer. Deezer pasó de detectar 10.000 pistas diarias en enero de 2025, cuando lanzó por primera vez su herramienta de detección, a 30.000 en septiembre, 50.000 en noviembre, 60.000 en enero y ahora casi 75.000 al día. Por otro, ese volumen no se traduce en un consumo masivo dentro de la plataforma.

Entre el 1% y el 3% de las reproducciones totales corresponden a música generada por IA, pero el dato más delicado está en otro punto el 85% de esas reproducciones son detectadas como fraudulentas y desmonetizadas. Para un usuario normal esto puede sonar lejano, pero tiene un efecto directo sobre el servicio la plataforma intenta evitar que pistas creadas en masa se usen para inflar escuchas artificialmente y diluir pagos destinados a artistas y titulares legítimos.

"Gracias a nuestra tecnología y a las medidas proactivas que pusimos en marcha hace más de un año, hemos demostrado que es posible reducir al mínimo el fraude relacionado con la IA y la dilución de pagos en el streaming" - Alexis Lanternier, CEO de Deezer

Ahí está el verdadero sentido de estas medidas. No se trata solo de etiquetar canciones por una cuestión estética o informativa, sino de limitar un uso industrial del catálogo que puede afectar al funcionamiento de las recomendaciones y al sistema de monetización.

Lo que dice esto sobre la app y sobre el sector

Deezer no está actuando en el vacío. En febrero, Qobuz anunció planes para etiquetar contenido generado por IA en su plataforma, mientras que Spotify y Apple Music mantienen enfoques distintos, con filtros para identificar contenido de baja calidad y otras medidas de transparencia que suelen recaer en los distribuidores. Eso deja a Deezer en una posición más intervencionista dentro de la app no solo detecta y etiqueta, también reduce la exposición de ese contenido dentro del producto.

La decisión llega además justo después de que una canción generada por IA encabezara las listas de iTunes en Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Canadá y Nueva Zelanda. Es decir, el debate ya no gira en torno a una rareza técnica, sino a contenido que puede escalar y competir en rankings reales.

También hay una cuestión de percepción del usuario. En una encuesta de noviembre, el 97% de los participantes no pudo distinguir entre música totalmente generada por IA y música hecha por humanos. Al mismo tiempo, el 52% dijo que esas canciones no deberían incluirse en las listas principales junto a temas creados por personas, y el 80% afirmó que deberían estar claramente etiquetadas. Para Deezer, la transparencia parece ser tan importante como el filtrado.

Desde un punto de vista práctico, la jugada tiene sentido para quien usa Deezer como una app de descubrimiento musical y espera cierto contexto sobre lo que escucha. No impide que la música generada por IA exista dentro del servicio, pero sí evita que se cuele con facilidad en los espacios donde la plataforma orienta el gusto del usuario. Esa diferencia, que puede parecer pequeña en el papel, es justo la que decide si una novedad cambia algo de verdad en la app o se queda en una simple etiqueta más.

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