Bond elimina el feed y usa tus recuerdos para recomendar restaurantes, conciertos y planes reales

Bond se lanza como red social sin feed tradicional: analiza fotos, vídeos y audios que publicas para sugerir actividades y eventos fuera de la pantalla, a cambio de recopilar más datos sobre tus hábitos.

22 de abril de 2026 a las 16:56h
Bond elimina el feed y usa tus recuerdos para recomendar restaurantes, conciertos y planes reales
Bond elimina el feed y usa tus recuerdos para recomendar restaurantes, conciertos y planes reales

Bond quiere ser una red social que te saque del móvil en lugar de atraparte en él, pero su propuesta depende de una idea muy concreta cuanto más compartes sobre tu vida, más capaz es la app de recomendarte planes fuera de la pantalla.

La plataforma se ha lanzado oficialmente como una nueva app social centrada en reducir el doomscrolling con recomendaciones impulsadas por IA. En la práctica, el usuario publica "memories" en formato foto, vídeo y audio, y Bond utiliza ese historial para detectar gustos y sugerir actividades y eventos en el mundo real. La promesa es clara menos tiempo deslizando contenido sin fin y más tiempo haciendo cosas fuera de casa.

Cómo funciona y qué cambia en el uso diario

Bond se parece visualmente a Instagram, pero no tiene un feed tradicional. Ese detalle es importante, porque cambia bastante la dinámica habitual de una red social. En lugar de entrar a consumir una corriente infinita de publicaciones, aquí los perfiles aparecen en una disposición tipo clúster y las historias desaparecen del perfil público tras 24 horas. Después quedan guardadas en un perfil privado.

Ese archivo privado no es un simple almacén. Es la base con la que la IA aprende de las experiencias del usuario. Si alguien publica varias veces sobre su gusto por el pho, Bond puede recomendar un restaurante vietnamita cercano con buenas valoraciones. Si lo que aparece en sus recuerdos es afición por el heavy metal, la app puede avisar de que Iron Maiden actúa en su ciudad la semana siguiente. La utilidad real está ahí no tanto en publicar por publicar, sino en convertir lo que uno comparte en sugerencias concretas para salir, comer, ir a conciertos o descubrir actividades.

Eso sí, la app solo tiene sentido si el usuario está dispuesto a alimentarla con bastante información sobre sus hábitos e intereses. El propio planteamiento de Bond pasa por capturar recuerdos de forma continuada. Si apenas se publica contenido, la personalización pierde fuerza. Y sin un feed clásico, también desaparece parte del incentivo habitual de muchas redes, que es entrar simplemente a mirar qué han subido los demás.

La propuesta es interesante, pero el intercambio es evidente

Bond presenta su producto como una alternativa a quedarse haciendo bed rotting o enlazando vídeos y posts sin fin. La idea no es absurda usar una red social para recomendar experiencias presenciales puede tener más valor práctico que otra plataforma dedicada a pelear por atención. Para alguien que quiere descubrir planes ajustados a sus gustos, puede resultar más útil que una red social convencional o que una app de eventos más genérica.

Pero también hay una contrapartida clara. La personalización de Bond depende de convertir los recuerdos del usuario en materia prima para su sistema de recomendaciones. Y la empresa ya ha dejado ver posibles vías de negocio alrededor de esos datos archivados. Una de ellas es permitir que los usuarios licencien sus recuerdos para entrenamiento de IA, con una pequeña comisión para Bond. Otra es integrar esos datos con sitios de comercio electrónico para funcionar como herramienta de recomendación de productos.

"La idea detrás de este modelo de licencias es que puedes monetizar tus recuerdos." - Dino Becirovic, cofundador y CEO de Bond

La compañía afirma que no tiene anuncios y que no venderá datos de usuarios con fines publicitarios. También indica que los usuarios pueden borrar recuerdos desde la pestaña Memory o mediante lenguaje natural en Memory chat, y eliminar por completo su perfil si no obtienen valor de la app. Son opciones básicas, pero relevantes en un producto que pide tanto contexto personal para funcionar.

Hay otro punto a vigilar el cifrado de extremo a extremo no está implementado todavía, aunque se plantea como prioridad a corto plazo. Mientras tanto, Bond asegura que los datos se almacenan de forma segura en su base de datos y están protegidos. No es un detalle menor, porque una app basada precisamente en recuerdos personales necesita algo más que una promesa general de seguridad para generar confianza a largo plazo.

Bond no parece otra red social más en el sentido clásico. Su propuesta tiene una lógica práctica y puede encajar con usuarios que quieran recomendaciones realmente conectadas con su vida diaria, no con tendencias genéricas. Aun así, el precio de esa utilidad es evidente ceder una parte importante de tu historial personal para que la app te conozca bien. Si esa idea resulta asumible, Bond tiene algo distinto que ofrecer. Si no, su promesa de ayudarte a salir más puede quedarse en una curiosidad bien planteada, pero difícil de adoptar.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía