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Arm quiere que la próxima pelea entre móviles no gire solo alrededor de la CPU o la cámara. La nueva Mali NX coloca la inteligencia artificial dentro de la propia GPU y lo hace con una idea muy concreta para el usuario que juega en el teléfono: subir resolución, limpiar ruido y ganar fluidez sin disparar el consumo.
Ese cambio no llega como un añadido externo. El acelerador neuronal NX está integrado en el núcleo de sombreador y consume 1 vatio, además de trabajar con operaciones INT8 e INT16. Arm también eleva su frecuencia hasta el doble del reloj principal de la GPU, una pista clara de dónde quiere concentrar la carga pesada.
Arm llevó la IA al corazón de la GPU para ganar imágenes y fotogramas
La demostración más vistosa aparece en Neural Dawn. Allí, el uso de NX empuja la tasa de imagen de 15 a 60 fotogramas por segundo con un consumo de poco más de 2 vatios, al tiempo que recorta un 70% el tráfico de memoria DRAM frente al núcleo gráfico G1 Ultra.
No es una cifra menor. En un móvil, reducir accesos a memoria suele traducirse en menos calor y más margen sostenido, justo donde muchos juegos acaban perdiendo brillo tras unos minutos de partida.
Arm combina esa pieza con dos técnicas que apuntan al mismo problema. NSSD escala la imagen de 540p a 1080p y aplica en ese mismo paso la eliminación de ruido del trazado de rayos, mientras NRFU duplica la tasa de fotogramas de 30 a 60.
Los juegos suben rendimiento, pero la mejora cambia según el título
Los primeros datos no dibujan una mejora plana. Al comparar la plataforma de referencia Mali G1 Ultra de 14 núcleos con la G2 Ultra equivalente, el salto en juegos va del 9% en Honkai Star Rail al 14% en Fortnite.
También hay una diferencia de reloj entre ambas referencias, con 1,53 GHz en el núcleo de sombreador de la primera y 1,70 GHz en la segunda. Eso obliga a leer los números con cuidado, aunque Arm sitúa la mejora general entre el 17% y el 20% en los bancos de pruebas gráficos móviles más exigentes.
Detrás de ese avance hay cambios más profundos que un simple aumento de frecuencia. Los motores de ejecución ahora admiten hasta el doble de registros por grupo de hilos, al pasar de 64 a 128, y abren la puerta a ejecutar tecnologías de sombreado como Lumen y Nanite de Unreal 5.
El trazado de rayos deja de ser una casilla de marketing y aprieta la memoria menos
Parte del trabajo está en la tercera generación de la unidad de trazado de rayos. Arm asegura que reduce el tráfico de memoria DRAM un 13%, un dato importante en chips móviles donde cada acceso adicional tiene coste en temperatura y batería.
Además, la serie G2 incorpora por primera vez micromapas de opacidad acelerados por hardware. El trazado de rayos promete entre un 18% y un 24% más rendimiento que en la generación anterior, una mejora que busca hacer viable algo más que reflejos testimoniales.
Visto así, la pregunta no es solo si habrá ray tracing en móviles, sino cuánta calidad visual podrá mantener sin desplomar los fotogramas. Ahí encaja que NSSD y la eliminación de ruido trabajen en el mismo paso, porque la iluminación avanzada suele castigar justo esos dos frentes.
La familia G2 llega partida en cinco variantes y apunta al móvil premium de 12 núcleos
Arm ordena la gama en cinco configuraciones posibles, con versiones G2 Ultra NX, G2 Premium NX, G2 Premium, G2 Pro NX y G2 Pro. La línea Ultra cubre entre 10 y 24 núcleos de sombreador, Premium se mueve entre seis y nueve, y Pro queda en cinco o menos.
- G2 Ultra con entre 10 y 24 núcleos de sombreador
- G2 Premium con entre seis y nueve núcleos
- G2 Pro con cinco núcleos o menos
- Variantes con NX en Ultra, Premium y Pro
Para teléfonos inteligentes premium, Arm espera configuraciones de alrededor de 12 núcleos con aproximadamente la mitad de núcleos NX y soporte para trazado de rayos. Esa mezcla sugiere móviles que no buscarán solo más potencia bruta, sino repartir mejor el trabajo entre gráficos clásicos y tareas de IA en tiempo real.
Mientras tanto, la compatibilidad deja fuera a una parte del parque actual. El modelo NSS se publicó el año pasado, NRFU acaba de lanzarse y ambos ya están disponibles para desarrolladores a través de Hugging Face, pero NSSD sigue en acceso anticipado, será jugable en 2026 y los tres exigen una GPU con capacidades NX, así que la serie Mali G1 queda fuera.
Arm también añade soporte para Vulkan ML, con la idea de que cada juego pueda enviar sus propios modelos. Eso amplía el margen para estudios que quieran ajustar escalado, reconstrucción o ruido a su motor, pero la frontera práctica queda muy clara desde el principio: sin hardware NX no hay acceso a NSS, NRFU ni NSSD.