Apple cambia en 5 países el aviso de rastreo: será a pantalla completa y dejará reintentar al año

Apple modificará en cinco países de la UE el aviso con el que las apps piden seguimiento, tras una investigación antimonopolio alemana que vio ventajas para sus propios servicios frente a terceros.

18 de septiembre de 2026 a las 14:58h
Apple cambia en 5 países el aviso de rastreo: será a pantalla completa y dejará reintentar al año
Apple cambia en 5 países el aviso de rastreo: será a pantalla completa y dejará reintentar al año

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Apple tocará una de las pantallas más delicadas del iPhone, esa que aparece cuando una app pide permiso para seguir la actividad del usuario. El cambio no nace de un rediseño menor, sino de una investigación antimonopolio de varios años impulsada por el regulador federal de competencia de Alemania junto con otras autoridades.

Lo relevante para quien usa el móvil a diario no está solo en el texto de la ventana. También cambia quién puede explicar mejor para qué quiere esos datos y cómo puede volver a pedir permiso más adelante, un detalle que afecta de lleno al negocio de la publicidad dentro de las apps.

Apple cambia el aviso para que deje de jugar con ventaja

Los reguladores europeos concluyeron que el sistema anterior daba ventaja a Apple frente a terceros como Meta. La razón era bastante concreta. Apple podía usar datos de su propio ecosistema sin exigir una pantalla de consentimiento equivalente, mientras otras aplicaciones sí tenían que pasar por ese filtro.

Ahí está la tensión de fondo. Los usuarios suelen rechazar el seguimiento cuando ven este tipo de avisos, así que la forma en que se presenta la decisión importa mucho más de lo que parece.

Para negocios apoyados en publicidad personalizada, ese rechazo recorta ingresos. Para Apple, en cambio, el diseño anterior encajaba con su discurso de privacidad y al mismo tiempo no impedía que sus propias aplicaciones mostraran anuncios personalizados con datos del ecosistema de la compañía.

La nueva pantalla ocupará toda la pantalla y cambiará palabras clave

Ahora Apple aplicará más de media docena de cambios en la versión alternativa del consentimiento. La pantalla dejará de aparecer como ventana emergente y pasará a mostrarse a página completa, una diferencia visual que altera por completo la experiencia de lectura y la percepción de la elección.

Entre los ajustes figura la eliminación de la palabra rastrear, además de cambios en colores y formato. También cambian los botones. Donde antes aparecían Permitir y Solicitar a la aplicación que no rastree, ahora el usuario verá Permitir y Rechazar.

Ese detalle no es menor. En una pantalla que mucha gente resuelve en segundos, el verbo elegido y la claridad del botón pueden inclinar la respuesta tanto como la explicación legal que acompaña al aviso.

Solo cinco países tendrán esta versión alternativa dentro de la Unión Europea

De momento, la versión alternativa no llegará a toda la Unión Europea. Apple la limitará a las aplicaciones distribuidas en Alemania, Francia, Italia, Polonia y Rumanía por requisitos legales, así que dos usuarios europeos con el mismo iPhone podrán encontrarse mensajes distintos según el país.

Tampoco cambia únicamente el primer contacto. Apple permitirá volver a pedir el consentimiento un año después de la elección anterior, una novedad relevante para desarrolladores que intentan recuperar opciones de segmentación publicitaria con el paso del tiempo.

Además, los desarrolladores podrán añadir un enlace clicable con información más detallada sobre el uso de los datos y el motivo de la solicitud. En la práctica, eso abre la puerta a explicar mejor qué gana la app con ese permiso y qué obtiene el usuario a cambio.

La privacidad sigue en el centro, pero el dinero de la publicidad nunca salió de la escena

Apple ha defendido que estas pantallas protegen la privacidad del consumidor. El problema es que esa defensa convive con otra realidad menos cómoda para sus rivales, ya que las propias aplicaciones de la empresa pueden mostrar publicidad personalizada apoyándose en datos del ecosistema de Apple.

Visto desde fuera, el debate no gira solo alrededor de la privacidad. También habla de quién soporta el coste de pedir permiso y quién puede seguir afinando anuncios sin pasar por una pantalla que la mayoría de usuarios prefiere cerrar con un no.

Al final, la discusión cabe en dos botones que parecen simples y no lo son. Si una app vive de la publicidad personalizada, la distancia entre Permitir y Rechazar puede traducirse en ingresos, mientras Apple mantiene para sus propios servicios un acceso a datos del ecosistema que los reguladores pusieron bajo la lupa.

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