Xbox encara el cierre de junio con una tensión poco habitual incluso para una división acostumbrada a los ajustes. Mientras Microsoft guarda silencio, varios estudios de su órbita ya hablan con la compañía para encontrar una fórmula que les permita seguir por su cuenta si llega un recorte de mayor calado.
Entre esos equipos aparecen Double Fine, Ninja Theory y Compulsion Games, tres nombres con perfiles muy distintos dentro del catálogo de Xbox. La conversación no gira en torno a un nuevo juego o a una expansión de plantilla, sino a la posibilidad de operar de forma independiente ante una reducción de la estructura interna.
El 30 de junio vuelve a colocar a Xbox ante su fecha más delicada
El calendario pesa. El 30 de junio marca el final del año fiscal de Microsoft, una fecha que la empresa suele utilizar para anunciar reestructuraciones o cambios estratégicos, de modo que cualquier rumor en estas semanas se lee con otro nivel de inquietud.
No ayuda el tono de quienes siguen de cerca la situación. NateTheHate, conocido por sus filtraciones en la industria del videojuego, llegó a describir el clima interno de Xbox como un auténtico baño de sangre y sostuvo que los despidos previstos serían especialmente significativos.
La cifra que sobrevuela ahora mismo no es menor, porque Xbox podría despedir hasta un 10 % de su plantilla. Para cualquier división eso ya sería un ajuste duro, pero en una estructura con múltiples estudios y franquicias activas la sacudida afecta tanto al desarrollo como a la identidad de la marca.
Microsoft protege las sagas que más venden y deja menos aire al resto
Al mismo tiempo, la prioridad de Microsoft parece bastante clara en el terreno creativo y comercial. La empresa concentra su atención en franquicias con mayor potencial de negocio como Call of Duty, World of Warcraft, Diablo, The Elder Scrolls, Fallout, Starfield, DOOM, Halo, Forza, Gears of War y Minecraft.
Esa lista dice bastante por sí sola. Cuando una compañía ordena sus recursos alrededor de propiedades tan grandes, los estudios con apuestas menos obvias o con escalas más contenidas suelen quedarse en una posición más frágil dentro del organigrama.
Ahí encajan precisamente Double Fine, Ninja Theory y Compulsion Games, que no compiten en volumen con varios de esos gigantes. Su valor creativo puede ser claro, pero el momento empuja a medir antes la capacidad de sostener un negocio interno que el prestigio de catálogo.
Compulsion Games queda en una posición incómoda incluso con un exclusivo en camino
Compulsion Games ofrece un ejemplo bastante claro de esa contradicción. El estudio lanzó South of Midnight, un exclusivo de Xbox previsto para 2026, y aun así forma parte de las conversaciones sobre una posible operación independiente.
Eso introduce una lectura incómoda para el usuario que sigue las consolas más allá del hardware. Ni siquiera tener un proyecto asociado de forma directa a la marca garantiza tranquilidad cuando la matriz reorganiza prioridades y mira antes el peso comercial de cada nombre.
Hoy la división la dirige Asha Sharma, CEO de Xbox, aunque Microsoft no ha confirmado oficialmente ni la reestructuración ni los posibles cierres de estudios. Ese silencio deja un hueco conocido en la industria, porque el mercado intenta anticipar decisiones duras justo cuando el calendario corporativo aprieta más.
Lo concreto, a esta hora, es la combinación de tres datos difíciles de ignorar. Hay estudios negociando cómo seguir fuera, Microsoft reserva su músculo para sagas como Halo, Forza o Call of Duty, y sobre la plantilla planea un recorte de hasta el 10 %.