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El disco no ha muerto del todo en Xbox, pero Microsoft ya actúa como si su papel estuviera a punto de encogerse al mínimo. La compañía ha presentado Positron, un sistema que convierte juegos en formato físico en licencias digitales y que empezará a probar el 31 de agosto con los miembros del programa Insider.
La idea apunta a una costumbre que ya casi manda en el mercado. En Estados Unidos, apenas un 4% de los juegos nuevos se vende en formato físico, una cifra que explica por qué preservar una colección en disco ya no consiste solo en guardar cajas, sino en mantener acceso real al juego.
Positron convierte el disco en una llave digital que dura segundos
Microsoft plantea un proceso directo para quienes tengan juegos de Xbox One o Xbox Series X. Positron permite obtener una licencia digital en cuestión de segundos, sin obligar al usuario a quedarse atado al lector de discos para seguir entrando en su biblioteca.
Esa licencia no sirve solo para descargar el juego. También abre la puerta a Xbox Play Anywhere, Xbox Cloud Gaming y a la compatibilidad con consolas portátiles para PC como ROG Xbox Ally, algo que cambia bastante el valor práctico de un disco comprado hace años.
Hay, eso sí, una condición que evita el truco de duplicar bibliotecas. La licencia queda ligada a la cuenta del usuario y al disco físico, de modo que cuando el disco cambia de manos, la licencia pasa al nuevo comprador y desaparece de la cuenta original.
Helix todavía no decide si conservará el lector de discos
Ahí aparece la gran pregunta para la próxima consola. Asha Sharma sostiene que Microsoft contempla todas las opciones posibles sobre la inclusión de un lector de discos en Helix, una señal de que la empresa todavía no ha cerrado una decisión que afecta tanto al hardware como a la conservación de juegos.
Fuera de Microsoft, el contexto empuja en una sola dirección. Jez Corden advierte sobre una decadencia inmediata en la cadena de producción de unidades ópticas, justo cuando PlayStation ya ha fijado enero de 2028 como fecha para poner fin a los discos físicos.
Visto así, el lector deja de ser solo una pieza del frontal de la consola. También pasa a ser una pregunta de bolsillo y de acceso, porque si el hardware desaparece antes que las colecciones domésticas, convertir discos en licencias digitales deja de parecer una función secundaria.
La compatibilidad todavía deja fuera a parte del catálogo antiguo
No todo disco podrá dar el salto. Los juegos de Xbox One anteriores a 2015 y 2016 podrían quedarse fuera de Positron porque carecen de los identificadores necesarios, una limitación importante para quienes conservan parte del catálogo más temprano de esa generación.
El corte es todavía más claro con generaciones anteriores. Los juegos de Xbox y Xbox 360 no son compatibles con Positron, así que en Helix solo podrán ejecutarse mediante emulación en PC.
Jason Ronald y su equipo trabajan en reforzar ese ecosistema de preservación, aunque hoy la cobertura sigue siendo reducida. Actualmente solo hay cuatro juegos clásicos de Xbox compatibles con la emulación en PC, y la ampliación empezará en octubre de este año.
Microsoft intenta preservar la biblioteca mientras el formato físico pierde terreno
La futura Helix podrá reproducir juegos de Xbox para PC, una pista clara sobre el centro de gravedad de la próxima máquina. También marca distancia con una etapa anterior, porque Phil Spencer ya no está al mando de Xbox y la estrategia entra en otra fase de transición.
Después llegará otro paso más para el catálogo heredado. Los juegos de Xbox 360 se integrarán en el sistema de emulación para PC a partir de 2027, pero ese calendario deja un hueco incómodo entre la promesa de preservación y la disponibilidad real.
Entre un mercado donde el físico ya apenas representa el 4% de las ventas nuevas y una compatibilidad que hoy solo cubre cuatro juegos clásicos en PC, Positron suena menos a capricho técnico que a medida defensiva para que una estantería llena de discos no termine convertida en decoración.