Ubisoft valora reiniciar o cancelar Ghost Recon mientras despide a 51 personas en Barcelona

Ubisoft afronta una crisis en dos de sus sagas clave: Ghost Recon no alcanzó la fase alfa, Far Cry 7 sufre graves problemas de gestión y la filial de Barcelona ejecuta 51 despidos tras el cierre de dos estudios.

13 de junio de 2026 a las 18:31h
Ubisoft valora reiniciar o cancelar Ghost Recon mientras despide a 51 personas en Barcelona
Ubisoft valora reiniciar o cancelar Ghost Recon mientras despide a 51 personas en Barcelona

Ubisoft llega a uno de esos momentos en los que el problema ya no es solo retrasar un juego. El atasco afecta a dos de sus sagas más conocidas, ha terminado con el cierre de dos estudios y deja 51 despidos en su filial de Barcelona.

En el centro de la crisis aparece Project OVR, el nombre en clave del nuevo Ghost Recon. El proyecto no cumplió los plazos exigidos para alcanzar su fase alfa y ese tropiezo abrió una decisión incómoda para cualquier editora, porque ahora las opciones pasan por reiniciar el desarrollo desde cero o cancelarlo por completo.

Ghost Recon cambió de manos cuando el calendario dejó de cuadrar

Tras el incumplimiento de plazos, Ubisoft entregó la producción de Project OVR a Bruno Galet. La compañía también sumó a otros directivos con la intención de agilizar un desarrollo que ya había perdido el ritmo esperado.

Ahí está una de las señales más claras del momento que atraviesa el proyecto. Cuando un juego cambia de responsables en plena producción y además incorpora más mandos para acelerar, lo que aflora no es una simple demora, sino una estructura que no está funcionando como debía.

Desde dentro, aunque sin nombres públicos, la lectura resulta todavía más dura. La situación interna describe que la dirección no sigue a la central y que la planificación arrastra fallos de base.

"Los plazos no son realistas y la planificación es tan mala como la gestión del proyecto" - miembros del personal de Ubisoft

Ese diagnóstico encaja con el punto en el que ha quedado Ghost Recon. Si un proyecto ni siquiera llega a la alfa dentro del calendario marcado, el coste no solo cae sobre la fecha de lanzamiento, también golpea la confianza en todo lo que viene después.

Far Cry 7 arrastra problemas que van más allá de una simple demora

Far Cry 7 tampoco transmite una imagen tranquila. El desarrollo lleva varios años en marcha, su estreno estaba previsto a medio plazo y, aun así, arrastra graves problemas de gestión.

Además, el proyecto ha recurrido a la IA generativa con resultados cuestionables. Ese uso de IA solo habría servido para experimentar con la tecnología, una pista poco cómoda cuando lo que más necesita una superproducción es reducir ruido y ganar dirección.

La combinación no invita precisamente al optimismo práctico del jugador que espera fechas, avances o señales claras de progreso. Un experimento tecnológico puede tener sentido en laboratorio, pero pesa de otra forma cuando el juego ya arrastra años de trabajo y problemas de coordinación.

El calendario de Ubisoft sigue adelante mientras sus proyectos grandes se atascan

Aun con este panorama, Ubisoft mantiene en su hoja anual dos lanzamientos previstos para este año, el remake Rayman Legends Retold y Black Flag Resynced. Son nombres reconocibles y útiles para sostener catálogo, aunque no borran el ruido que rodea a Ghost Recon y Far Cry 7.

También hay un silencio que dice bastante. Ubisoft no ha respondido a las informaciones sobre el estado de desarrollo de estos proyectos.

Entre cierres de estudios, 51 despidos en Barcelona y un Ghost Recon que hoy solo contempla reiniciarse o desaparecer, la foto queda menos en la promesa de los próximos lanzamientos que en un dato mucho más áspero, porque dos de sus series más visibles atraviesan problemas de gestión al mismo tiempo.

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