Ubisoft ha convertido el regreso de Edward Kenway en un proyecto coral. Assassin's Creed Black Flag Resynced llega el 9 de julio a PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC, y detrás del remake aparecen 15 estudios de la compañía.
No es un detalle menor. Cuando una editora moviliza esa cantidad de equipos para rehacer un juego ya conocido, lo que suele estar en juego no es solo la nostalgia, sino también el tamaño de la producción y la presión por cumplir plazos en varias plataformas a la vez.
Ubisoft reunió a 15 estudios para sacar adelante este remake
Ubisoft Singapur ha liderado el desarrollo principal, mientras otras filiales han trabajado como apoyo repartido entre varios países. En la lista figuran Barcelona, Belgrado, Burdeos, Bucarest, Chengdu, Da Nang, India, Kiev, Montpellier, Montreal, Filipinas, Shanghái, Sofía y Quebec.
La cifra coincide con la estructura que ya tuvo Assassin's Creed Shadows. Ese paralelismo deja ver una forma de producción cada vez más apoyada en redes internacionales de estudios, algo habitual cuando un lanzamiento busca llegar al mismo tiempo a consolas actuales y PC.
El mapa del proyecto también deja ver las tensiones internas de Ubisoft
Ahí aparece una contradicción difícil de pasar por alto. Mientras Black Flag Resynced suma manos de medio mundo, parte de esa red atraviesa recortes, cierres y cambios de función dentro de la propia empresa.
Ubisoft Barcelona ha sufrido despidos y una reducción de tareas, de modo que ahora queda limitada al soporte de Rainbow Six Siege. A la vez, los estudios de Ubisoft en Belgrado y Winnipeg ya han cerrado.
Ese contexto da otra lectura al listado de estudios implicados. El remake llega con una maquinaria amplia detrás, pero también con una estructura menos estable de lo que sugiere un simple recuento de sedes.
El estreno ya tiene fecha y plataformas confirmadas
Será el 9 de julio cuando Assassin's Creed Black Flag Resynced salga a la venta en PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC. El remake aterriza solo en hardware actual y deja fuera a las generaciones anteriores, una decisión que encaja con el tipo de producción que exige coordinar 15 estudios.
El dato más llamativo no está solo en el regreso de Black Flag, sino en cómo Ubisoft lo ha levantado. Un remake firmado por 15 estudios llega al mercado al mismo tiempo que Barcelona pierde peso dentro de la compañía y Belgrado ya forma parte de la lista de cierres.