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Comprar un juego y sentir que en realidad solo se alquila vuelve a ser una discusión incómoda. La decisión de PlayStation de poner fecha al fin del formato físico en sus consolas, fijado para 2028 y anunciado en julio de 2026, reabre una pregunta muy concreta para cualquier usuario que acumula biblioteca digital y discos en la estantería.
La reacción más directa no llegó desde otro fabricante, sino desde GOG, la tienda de CD Projekt. La compañía, conocida por ser la creadora de The Witcher y Cyberpunk 2077, aprovechó el movimiento de Sony para recordar qué vende exactamente cuando vende un juego digital.
"Descargad el instalador offline de cualquiera de vuestros juegos en GOG, guardadlo en un disco y es vuestro para siempre" - GOG, tienda de CD Projekt
Ahí está el matiz que cambia la conversación para el usuario. No hablamos solo de si desaparece la caja o el disco, sino de quién conserva el control real sobre el acceso al juego cuando la tienda cambia, cierra o deja atrás una plataforma.
El cierre de PS3 y PS Vita empuja una duda que ya no suena teórica
PlayStation no solo ha comunicado el final del formato físico en 2028. También ha confirmado el cierre de las tiendas de PS3 y PS Vita, dos sistemas que hoy sirven como recordatorio de lo rápido que una compra digital puede quedar atada al calendario comercial de una plataforma.
Cuando una tienda baja la persiana, el problema deja de ser sentimental. Para el jugador, lo práctico pesa más que cualquier debate sobre coleccionismo, porque la pregunta pasa a ser si el juego sigue disponible, cómo se descarga y de qué depende volver a instalarlo dentro de unos años.
Frente a ese modelo, GOG distribuye sus juegos sin DRM y permite descargar y conservar los instaladores. La diferencia no es menor, porque desplaza parte del control desde la tienda hacia el comprador.
GOG aprovecha el momento y convierte la propiedad en argumento
No hizo falta un comunicado largo para marcar posición. GOG respondió a Sony con un tuit que, en pocas líneas, convirtió una decisión industrial en un mensaje fácil de entender para cualquiera que alguna vez perdió acceso a contenido comprado en una plataforma digital.
"No necesitáis el permiso de ninguna tienda para jugar a lo que habéis comprado" - GOG, tienda de CD Projekt
La frase aprieta justo donde más incomoda este cambio. Si el formato físico desaparece y la compra digital depende por completo de la infraestructura de una tienda, la idea de propiedad queda mucho más condicionada de lo que sugiere el botón de comprar.
Sony empuja hacia 2028 un modelo sin discos, mientras GOG responde con la promesa contraria. En un lado queda la comodidad de la distribución cerrada. En el otro, la posibilidad de guardar un instalador offline en un disco y seguir teniendo acceso sin pedir permiso a nadie.
El contraste resulta todavía más visible porque la misma PlayStation ya ha confirmado el cierre de las tiendas de PS3 y PS Vita. Entre una biblioteca ligada a una tienda y otra que permite guardar instaladores, la diferencia ya no cabe en un eslogan, sino en algo mucho más simple que cualquier jugador entiende cuando cambia de consola o pierde acceso a su cuenta.