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Rockstar lleva tanto tiempo levantando Grand Theft Auto VI que la pregunta ya no es solo cuándo llegará, sino qué efecto tendrá ese esfuerzo en el juego que venga después. La compañía sostiene que esta vez no quiere repetir otra espera de ocho años entre grandes lanzamientos, y la explicación pasa por algo menos vistoso que un tráiler, pero decisivo para cualquier jugador, que son las herramientas internas con las que se fabrica el juego.
Phil Hooker, responsable de Grand Theft Auto VI, sitúa ahí el cambio de ritmo que Rockstar cree haber ganado tras este desarrollo.
"El motor, las herramientas y el equipo que hemos construido durante este proyecto nos permitirán hacer las cosas más rápidamente" - Phil Hooker, responsable de Grand Theft Auto VI
La idea importa porque Grand Theft Auto VI no nace como un proyecto aislado, sino como una base de trabajo reutilizable. Cuando un estudio tarda años en rehacer tecnología, procesos y estructura de producción, el siguiente título puede aprovechar ese terreno ya despejado en lugar de empezar casi desde cero.
Rockstar quiere que el siguiente juego llegue con un ciclo menos pesado
Aaron Garbut, veterano de Rockstar, apunta en la misma dirección y deja entrever hasta qué punto el estudio ha tocado piezas centrales de su forma de trabajar durante este proyecto.
"Cambiamos muchas cosas fundamentales durante este proyecto. Pero, ahora que está hecho, no vamos a desmontarlo todo" - Aaron Garbut, veterano de Rockstar
Eso dibuja una situación bastante clara para quien sigue los tiempos de la industria. Si la base técnica ya está construida, el próximo juego puede concentrar más recursos en contenido, mundo, personajes o estructura, en vez de gastar otra vez buena parte del calendario en rehacer sistemas internos.
No hay confirmación sobre cuál será ese siguiente paso. Rockstar no ha dicho si el relevo de Grand Theft Auto VI será Grand Theft Auto 7 o Red Dead Redemption 3, una diferencia nada menor porque marcaría si el estudio prefiere exprimir la vuelta a Vice City o cambiar otra vez de universo.
Vice City regresa con una lógica que Rockstar ya usó en 2002
Hay además un precedente curioso dentro de la propia saga. Grand Theft Auto Vice City llegó en 2002, un año después de Grand Theft Auto 3, y reutilizó parte de su tecnología, una fórmula que entonces permitió acelerar el siguiente lanzamiento sin levantar de nuevo toda la estructura técnica.
Ahora el paralelismo no es exacto, pero sí reconocible. Rockstar vuelve a hablar de herramientas, motor y equipo como una plataforma sobre la que construir más deprisa, algo que encaja con aquella lógica de aprovechar lo ya terminado para acortar distancias entre un juego y otro.
Mientras tanto, Grand Theft Auto VI ya tiene rasgos bien definidos para el jugador. El juego se desarrolla para PlayStation 5 y Xbox Series y sitúa la acción en Leonida y Vice City, con Lucía y Jason como protagonistas de una entrega que recupera uno de los escenarios más reconocibles de la serie.
Lucía y Jason aterrizan en una Vice City que ya no llega sola
También asoma una pista sobre el tipo de expansión que Rockstar considera más útil. Hooker no habla de crecer solo hacia arriba, sino hacia los lados, una forma de describir un desarrollo que podría apoyarse más en ampliar situaciones, zonas o contenidos que en reconstruir cada capa técnica desde el principio.
La gran incógnita sigue siendo si el próximo juego será Grand Theft Auto 7 o Red Dead Redemption 3. Pero el dato más concreto ya está sobre la mesa, Rockstar cree que el trabajo invertido en Grand Theft Auto VI debería evitar otra espera de ocho años para ver su siguiente gran lanzamiento.