Epic Games ha revelado el futuro de su motor gráfico mediante un teaser que utiliza Rocket League como banco de pruebas visual.
La confirmación llegó durante el RLCS Paris Major 2026, donde la compañía y Psyonix anunciaron que el popular título de coches voladores migrará a Unreal Engine 6. Esta transición situará al juego entre los primeros en adoptar la nueva tecnología, aunque no existen fechas concretas para esta actualización.
El nuevo motor busca eliminar cuellos de botella
Tim Sweeney, CEO de Epic Games, explicó que el desarrollo apunta hacia una arquitectura optimizada para el procesamiento multihilo. El objetivo técnico es claro: mejorar la paralelización y la utilización del procesador para resolver las limitaciones actuales de Unreal Engine 5.
Sweeney matizó que el lanzamiento completo del motor aún está «a unos años» de distancia. No obstante, anticipó que las primeras versiones preliminares podrían aparecer en una ventana aproximada de 2 a 3 años.
Esta evolución técnica impactará directamente en títulos con alta dependencia de las físicas. Tanto Rocket League como Fortnite requieren precisión en las colisiones y estabilidad en el rendimiento, aspectos que se verán beneficiados por la nueva infraestructura.
Rocket League prepara su salto tecnológico
El videojuego debutó en el verano de 2015 y ahora se enfrenta a una renovación profunda de su base tecnológica. La migración representa un cambio estructural mayor que una simple actualización gráfica.
La compañía apuesta por modernizar la base sobre la que se sustentan sus productos más exitosos. La prioridad reside en adaptar el software a los estándares de procesamiento actuales.