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PlayStation afronta una protesta que apunta menos a una oferta concreta que a una forma de relacionarse con su comunidad. Varios creadores de contenido han convocado un apagón bajo el hashtag #PSBlackout después de que Sony plantee eliminar el formato físico a partir de 2028, con la idea de que PS6 llegue como una consola completamente digital.
La propuesta del boicot es simple en su ejecución y muy visible en el gesto. Quienes se sumen no deberían iniciar sesión, no jugar y no comprar en ninguna plataforma de Sony entre el domingo 23 de agosto a las 19:00 y el domingo 30 de agosto a las 19:00.
La protesta nace cuando el disco deja de ser una opción
Para una parte del público, el fin del formato físico no es un detalle técnico ni una transición más del mercado. Afecta a algo muy concreto en la experiencia de compra y de uso, desde conservar una colección hasta decidir dónde adquirir un juego o revenderlo más adelante.
Ahí aparece el detonante del movimiento. Sony planea cerrar la etapa del formato físico en 2028, una vez terminada la generación de PS5, para que PS6 funcione solo en digital.
"¿Sony quiere abandonar a sus fans? ¡Vamos a darle una pequeña dosis de su propia medicina!" - Does it play?, cuenta de creadores de contenido
El tono del mensaje deja claro que la discusión ya no gira solo alrededor de un soporte. La convocatoria mezcla malestar por esa posible PS6 digital con una acumulación de reproches sobre decisiones recientes de Sony Interactive Entertainment.
Los organizadores cargan contra una lista larga de agravios
El comunicado que acompaña #PSBlackout presenta la protesta como una respuesta a una distancia creciente entre PlayStation y su base de jugadores. No limita la crítica al formato físico y la enlaza con cierres, cancelaciones y franquicias ausentes.
"Sony Interactive Entertainment se ha ido distanciando cada vez más de su comunidad. Sea con el cierre de la querida Bluepoint, persiguiendo una estrategia como servicio sin sentido, cancelando eventos de fans, dejando morir a PS VR2 [...] PlayStation nunca ha estado tan alejada de su comunidad. Terminar con los discos físicos en 2028 es la gota que colma el vaso. Entendemos que SIE no puede controlar todo, pero con estas decisiones sin control, la compañía sigue gestionando mal la sólida posición de la era de PS4" - comunicado de la convocatoria
En esa misma línea, los impulsores del apagón citan nombres que funcionan como recordatorio de una etapa muy concreta de la marca. Mencionan Twisted Metal, SOCOM, Sly Cooper y Resistance, además de PlayStation Experiencie y Japan Studio, como símbolos de una identidad que echan de menos.
Durante siete días el boicot busca notarse sin golpear del todo a terceros
La duración del apagón no parece elegida al azar. Los organizadores fijan una semana exacta y explican que buscan hacer ruido entre los jugadores sin elevar demasiado el coste para editoras y desarrolladoras.
"Por ende, invitamos a que los jugadores de PlayStation participen en un boicot económico y de juego que se extenderá desde el domingo 23 de agosto a las 19:00 hasta el domingo 30 de agosto a las 19:00. Los jugadores pueden participar al apagar sus consolas o cerrar sesión durante estos siete días" - comunicado de la convocatoria
Después, el mismo texto remata la justificación temporal con otra idea muy directa. Los convocantes sostienen que esos siete días dan a editoras y desarrolladoras un impacto mínimo, aunque mantienen visible la protesta de los jugadores.
Eso convierte #PSBlackout en una forma de presión fácil de entender para cualquier usuario de consola. No exige devolver hardware, cancelar suscripciones complejas ni cambiar de plataforma en caliente, solo parar durante una semana y renunciar también a gastar dentro del ecosistema de Sony.
El detalle que más tensión concentra sigue siendo el año 2028. No por lejano, sino porque sitúa el choque entre Sony y una parte de sus fans en algo muy tangible para el bolsillo y para la propiedad del juego, con una PS6 pensada sin discos y un apagón de siete días como respuesta inmediata.