Un directivo de 37 años ha iniciado el divorcio tras descubrir que su esposa regaló su consola a un conocido.
El hombre trabaja como ejecutivo en una empresa manufacturera del sur de Taiwán y considera este paso la decisión más valiente que ha tomado en toda su vida. El detonante no fue una infidelidad clásica ni una disputa financiera mayor, sino la desaparición de su Nintendo Switch 2.
Su cónyuge justificó el acto argumentando que los ingresos anuales de él, que superan los 54.000 euros, resultaban insuficientes para sus expectativas. Además, le acusó de estar desmotivado laboralmente y de priorizar los videojuegos por encima de otras responsabilidades domésticas o sociales.
El gaming nocturno sostiene su salud mental
Para el protagonista, esas horas frente a la pantalla no representan una fuga infantil, sino un refugio emocional necesario. Describe ese espacio temporal como el único momento en el que siente que todavía conserva su alma intacta.
"El único momento en que siento que todavía tengo alma es durante esas pocas horas nocturnas sentado en la sala jugando Pokémon después de que todos los demás se han ido a dormir." - Hombre de 37 años, directivo de empresa manufacturera
Esta rutina se produce cuando el resto de la familia ya duerme, lo que convierte a la consola en su principal válvula de escape tras jornadas laborales extenuantes. La pérdida del dispositivo rompió ese equilibrio personal.
La consola llegó mediante una caja sorpresa
Obtuvo el dispositivo por 5.000 dólares taiwaneses, aproximadamente 136 euros, al adquirir una caja sorpresa. Este método de compra añade un componente de azar a la posesión del objeto, pero no disminuye su valor sentimental para el usuario.
Lamentablemente, la Nintendo Switch 2 no ha podido ser recuperada. El mercado actual muestra una demanda robusta, con casi 20 millones de unidades vendidas en menos de un año. Los analistas advierten que el precio podría aumentar si las condiciones de suministro no se estabilizan.