Añadir The App Date como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Ni siquiera el buen momento de DOOM ha blindado a id Software frente al recorte. Microsoft ha despedido a 136 empleados del estudio, una cifra que roza toda su plantilla y que deja una pregunta incómoda para cualquiera que siga la división de Xbox. Qué margen real queda para crear algo nuevo cuando la prioridad son las series ya conocidas.
La tensión no está solo en los puestos perdidos. Exempleados de id Software sostienen que el estudio llevaba tiempo intentando sacar adelante varias ideas y que Microsoft fue cerrando la puerta a cada una de ellas.
Microsoft cerró el paso a casi todo lo que id Software quiso proponer
Tras el lanzamiento de DOOM Dark Ages, el equipo presentó propuestas para nuevas propiedades intelectuales, pero ninguna obtuvo aprobación. Asha Sharma dejó clara la línea interna cuando trasladó que solo quería apostar por franquicias ya consolidadas.
Esa decisión ayuda a entender por qué acabaron fuera del tablero proyectos muy distintos entre sí, desde nuevas marcas hasta expansiones de una saga ya existente.
Entre esas ideas estaba un nuevo juego de Perfect Dark. id Software llegó a presentar arte conceptual propio, pero la propuesta tampoco recibió luz verde.
El dato pesa más al verlo junto al precedente reciente. Hace un año Microsoft despidió a más de 9.000 personas y canceló el reinicio de Perfect Dark, así que el nombre ya venía marcado por una cadena de frenazos.
Fury buscaba mezclar John Wick con ciencia ficción y tampoco salió adelante
No era un proyecto menor ni una variación tímida. id Software quería desarrollar un juego de acción con el nombre en clave Fury, inspirado en John Wick y construido sobre una mezcla de armas de fuego, artes marciales, ciencia ficción, cine negro y gánsteres.
La combinación sonaba a giro calculado para un estudio asociado casi de forma automática al disparo en primera persona. Aun así, Microsoft rechazó la propuesta.
Tampoco prosperó un juego de robots centrado en la supervivencia. La criba alcanzó incluso a ideas menos arriesgadas en apariencia y más cercanas a líneas que muchas editoras suelen considerar aprovechables.
Ni DOOM escapó del recorte cuando llegaron las propuestas extra
La señal más clara quizá esté en la propia franquicia que sí funciona. Microsoft también rechazó contenidos descargables para el último DOOM, incluidos modos multijugador cooperativos.
Ahí aparece una contradicción difícil de ignorar. Si la consigna era apoyarse en marcas consolidadas, Microsoft también tumbó contenidos descargables para el último DOOM e incluso modos cooperativos, justo el tipo de extensión que normalmente sirve para estirar la vida comercial de un lanzamiento.
Con 136 despidos en id Software, nuevas propiedades intelectuales descartadas, un Perfect Dark otra vez bloqueado y hasta DLC de DOOM rechazados, el recorte no dibuja solo una reducción de plantilla. Dibuja una cartera de ideas que existió, llegó a presentarse y acabó archivada.