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Perder una cuenta de Xbox no significa solo quedarse sin partidas guardadas. En este caso, también desaparecieron licencias de Windows, aplicaciones, Microsoft 365 y archivos de OneDrive, porque el bloqueo alcanzó a toda la cuenta de Microsoft.
Eso es lo que acaba de dejar por escrito un tribunal brasileño de primera instancia, que ha ordenado a la compañía restaurar por completo el acceso de un usuario cuya cuenta fue hackeada y después suspendida de forma permanente. Además, Microsoft tendrá que pagar 400 dólares en daños.
Microsoft bloqueó la cuenta y empujó al usuario a recomprar sus juegos
El afectado, que publica en Reddit como Ordo_Liberal, tenía activado el doble factor de autenticación cuando llegó la suspensión. El soporte técnico de Microsoft detectó lo que describió como un acceso sin autorización y bloqueó la cuenta.
Más tarde, una investigación confirmó que la seguridad de esa cuenta había sido modificada. Aun así, Microsoft comunicó al usuario que la suspensión era definitiva y que la única salida pasaba por volver a comprar los juegos ya adquiridos.
Ahí está el punto más incómodo del caso, porque el problema no golpeó solo al catálogo de Xbox. La suspensión dejó sin acceso a juegos, licencias de Windows, aplicaciones, Microsoft 365 y OneDrive, con el efecto práctico de vaciar de golpe varias compras y servicios ligados a una sola identidad digital.
Un tribunal de Brasil dio 15 días para devolver todo el acceso
La resolución obliga a Microsoft a restaurar la cuenta en un plazo de 15 días. Si la empresa no cumple dentro de ese margen, afrontará una penalización adicional del 10%.
Para cualquier usuario de productos digitales, el detalle importa más de lo que parece. Cuando una cuenta concentra juegos, almacenamiento, suscripciones y licencias del sistema operativo, un bloqueo erróneo deja de ser una molestia y pasa a convertirse en una pérdida inmediata de acceso a bienes ya pagados.
En Brasil, además, el Código de Defensa al Consumidor facilita que conflictos de este tipo lleguen a los tribunales, porque permite presentar apelaciones judiciales sin abogado y sin costes procesales. Ese marco ayuda a explicar por qué una disputa sobre una cuenta acabó en una sentencia formal.
La decisión corrige un caso concreto, pero no obliga a los demás tribunales
No conviene leer esta resolución como una regla automática para todos los casos parecidos. Se trata de una sentencia de un tribunal menor en primera instancia y no fija un precedente vinculante.
Aun así, el caso deja una imagen difícil de ignorar. Un usuario con doble factor activado perdió de una vez tanto su biblioteca de Xbox como servicios básicos de su cuenta de Microsoft, y la respuesta inicial que recibió fue recomprar lo que ya había pagado.