Añadir The App Date como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Ubisoft ha logrado que parte de la conversación sobre Assassin's Creed Black Flag Resynced no gire alrededor de sus abordajes ni de su mundo pirata, sino de la tienda. El juego base cuesta menos de 59,99 euros, pero arrancó con nueve contenidos descargables de pago que elevan la factura en 84,91 euros si alguien decide comprarlos todos.
La fricción no llega solo por la suma, sino por el momento en que aparece. Comprar un título y descubrir desde el primer día que los extras superan el precio de entrada suele dejar una pregunta incómoda, sobre todo cuando buena parte de esos añadidos no amplían la aventura principal.
Ubisoft defiende que el juego ya viene completo
La compañía ha salido al paso de las críticas con varios mensajes en Steam, donde intenta separar con claridad el contenido principal de los extras de pago.
"Cada misión, cada isla, la historia en su totalidad y el mundo al completo están en el juego, no hemos quitado nada. Los packs de DLC son extras opcionales para los jugadores que deseen comprarlos, y no suponen requisitos para disfrutar o completar Resynced" - Ubisoft
Ubisoft también ha dicho que la edición estándar del juego incluye toda la experiencia, al completo. En esa misma respuesta, la empresa agradece el interés de la comunidad y afirma que toma nota de las críticas.
El problema es que ese argumento no borra la percepción de exceso cuando el escaparate aparece tan cargado desde el estreno. Más todavía si una parte destacada de esos DLC se limita a cosméticos para Edward, elementos visuales para el Jackdaw y mejoras pensadas para desbloquear puntos de interés en el mapa.
La Edición Deluxe deja una duda difícil de esquivar
Entre las quejas más visibles hay una que resume bien el enfado de parte de los jugadores, porque apunta directamente al sentido de pagar por una edición superior y seguir viendo contenido aparte.
"¿Para qué me compro la Edición Deluxe, si no incluye esos DLCs?"
Esa protesta no discute si el juego puede completarse sin pagar más. Lo que pone sobre la mesa es otra cosa, que en un lanzamiento con varias ediciones el usuario espera entender de un vistazo qué compra y qué queda fuera.
Ubisoft ha insistido además en que toma muy en serio las quejas por el DLC de estreno. La respuesta busca enfriar el malestar, aunque el debate ya no gira solo en torno al precio, sino también a la sensación de valor percibido.
Hasta el menú pausa empuja al jugador hacia la tienda
No ayuda que el propio diseño de la interfaz roce esa misma sensibilidad. Si el jugador pulsa dos veces el botón Start en el menú de pausa, el juego lo redirige a la tienda digital.
Salir de esa pausa exige usar el botón B o Círculo, un detalle pequeño sobre el papel, aunque bastante visible en el uso real. El menú de pausa redirige a la tienda digital con dos pulsaciones de Start, y eso convierte una acción cotidiana en otro recordatorio de que los extras están ahí.
Assassin's Creed Black Flag Resynced está disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC, con clasificación PEGI 18. Entre un juego base por menos de 59,99 euros y unos DLC que suman 84,91 euros, la cifra que termina mandando no es la de la campaña principal, sino la del escaparate que la acompaña.