Los despidos han empezado en Electronic Arts en un momento delicado para la editora, con varios frentes abiertos y la presión habitual de los cierres contables de junio. La compañía ya ha iniciado recortes en distintos equipos, justo cuando algunos de sus proyectos más visibles no terminan de despejar las dudas sobre negocio y calendario.
Destin, informador que sigue de cerca la industria del videojuego, fue uno de los primeros en describir el alcance inicial del movimiento.
"Lamentablemente, estoy escuchando de fuentes confiables que los despidos están comenzando en EA, aunque la ronda inicial podría ser relativamente pequeña." - Destin, informador
Después llegó un segundo aviso que ampliaba el foco. Ya no hablaba solo de un ajuste limitado, sino de notificaciones directas a empleados y de recortes repartidos por varias áreas de la empresa.
"El personal está siendo notificado de que están siendo despedidos, y me han dicho que los recortes están afectando múltiples partes de la compañía." - Destin, informador
EA encara el cierre de junio con varios problemas abiertos
No ayuda el contexto de sus lanzamientos. Dragon Age The Veilguard no alcanzó el éxito comercial esperado y el próximo Mass Effect avanza a un ritmo más lento de lo previsto, una combinación incómoda para una empresa que necesita sostener ingresos y mantener vivas algunas de sus sagas más reconocibles.
En la práctica, eso deja una imagen poco amable para el aficionado. Una licencia vende por debajo de lo esperado y otra tarda más en tomar forma, justo cuando los recortes están afectando múltiples partes de la compañía.
También pesa el ajuste general de una industria que no termina de estabilizarse
EA no aparece sola en esta fotografía. Bungie despedirá a 400 trabajadores, otro dato que refuerza la sensación de que los grandes nombres del videojuego siguen recortando estructura incluso cuando mantienen marcas muy conocidas en el mercado.
Al mismo tiempo, Electronic Arts ha puesto en marcha EA Advertising, una plataforma pensada para introducir publicidad en juegos como EA Sports FC. No es un detalle menor, porque toca una de las líneas más sensibles para el usuario cuando ya ha pagado por un juego o dedica horas a una franquicia deportiva anual.
La publicidad gana espacio justo cuando el negocio necesita oxígeno
Aquí aparece una contradicción difícil de ignorar. Por un lado, la empresa reduce personal en distintos equipos. Por otro, impulsa nuevas vías de ingresos dentro de títulos de enorme exposición, una señal de que el negocio busca margen donde todavía queda atención cautiva.
Tampoco pasa desapercibido el cambio en la estructura de propiedad. Electronic Arts pertenece ahora al Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí, junto con Silver Lake y Affinity Partners, un marco corporativo que acompaña este periodo de ajustes y búsqueda de rentabilidad.
Todo ocurre antes del cierre de junio y del arranque del siguiente año fiscal de Microsoft, una fecha que en la industria suele apretar decisiones que nadie quiere comunicar tarde. Entre un Dragon Age que no respondió en ventas, un Mass Effect más lento de lo previsto y una plataforma publicitaria que busca abrir caja en EA Sports FC, el recorte llega con demasiadas señales encendidas a la vez.