Don’t Nod vuelve a mirar al calendario con una urgencia poco habitual incluso para una industria acostumbrada a los sobresaltos. Las auditorías financieras del estudio dibujan un margen mínimo, porque sus reservas de capital se agotarán en noviembre si no aparece una salida antes.
La presión no llega solo por un proyecto concreto, sino por una cadena de tropiezos comerciales que ha cerrado el grifo de su principal respaldo. Tencent, accionista mayoritaria de la compañía, ha rechazado financiar nuevos juegos tras el bajo rendimiento de Lost Records Bloom & Rage, Banishers Ghosts of New Eden y Aphelion.
Gautoz describe un estudio que ya perdió un proyecto clave
Gautoz, insider que ha seguido la situación de la compañía, habla del estado interno de Don’t Nod y del margen real que le queda para maniobrar.
"Los planes de los jefes de Don’t Nod no son esperanzadores". "Su último proyecto, que ya estaba casi en desarrollo, fue cancelado tras la retirada de inversión. Todo depende de encontrar nuevo editor para otro juego". - Gautoz, insider
Ese retrato encaja con una escena muy reconocible en el negocio del videojuego actual. Un estudio puede tener nombres conocidos en catálogo y aun así quedarse sin aire en cuanto falla la financiación externa, sobre todo cuando el siguiente título todavía no tiene editor asegurado.
Tencent cerró el grifo tras varios lanzamientos por debajo de lo esperado
El problema para Don’t Nod no parece aislado dentro del mapa de grandes grupos asiáticos y estudios de autor. Tencent también se negó a financiar Gang of Dragon, el juego de Nagoshi Studio, mientras circulan rumores de una situación parecida entre NetEase y Quantic Dream.
Ya en 2024, Don’t Nod ejecutó despidos después del bajo rendimiento de sus juegos. Aquella señal adelantaba que la debilidad no era puntual, y ahora el estudio necesita algo más que recortar costes para sostenerse.
Encontrar un nuevo editor para su próximo juego ya no suena a maniobra estratégica, sino a cuestión de supervivencia. Don’t Nod dispone de pocos meses para evitar la bancarrota y el cierre del estudio.