Compras el disco, pero no basta: Black Flag Resynced exige Internet en su primer arranque

La edición física de Assassin's Creed Black Flag Resynced en PS5 y Xbox Series X incluye 44,48 GB en disco, pero necesita descarga inicial y conexión obligatoria para arrancar por primera vez; después sí permite jugar offline.

11 de julio de 2026 a las 11:23h
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Comprar hoy una edición física no garantiza llevarse el juego en el disco. Eso es justo lo que ocurre con Assassin's Creed Black Flag Resynced, el remake del título de 2013 que Ubisoft ha lanzado en PS5, Xbox Series X, Xbox Series S y PC, con una caja para consola que obliga a pasar primero por Internet.

La paradoja resulta llamativa porque Ubisoft celebra el arranque comercial del juego. La compañía sostiene que el lanzamiento funciona como un éxito de ventas y que ya figura entre los tres Assassin's Creed mejor valorados de toda la franquicia en Metacritic.

El disco existe, pero no basta para arrancar el juego

En PS5 y Xbox Series X, la edición física incluye un disco con 44,48 GB de datos, pero ese contenido no alberga el juego completo. El usuario necesita una descarga inicial para terminar la instalación y poder ejecutar el título.

No acaba ahí la dependencia. La primera vez que el jugador introduce el disco, es obligatorio estar conectado a Internet para llegar al menú principal, un requisito que vacía parte de la promesa clásica del formato físico.

Después cambia el escenario. Una vez instalado el juego completo junto al parche del día uno, Assassin's Creed Black Flag Resynced sí permite jugar sin conexión.

Ubisoft vende un éxito mientras la edición física pierde parte de su sentido

Hay una contradicción difícil de pasar por alto. El mismo lanzamiento que Ubisoft presenta como uno de los mejor recibidos de la saga llega en un formato que, en la práctica, funciona más como llave de acceso que como copia autosuficiente.

Para quien compra en disco por comodidad, archivo o simple costumbre, el matiz importa. La instalación no termina con los 44,48 GB incluidos en el soporte y el primer arranque depende de una conexión que muchos compradores no esperan encontrar en un producto físico.

El contenido sí responde a lo que espera el jugador clásico

Fuera de esa fricción inicial, el juego dibuja un perfil bastante claro. Tiene clasificación PEGI 18, está pensado para un jugador, no incorpora multijugador y ofrece textos, audio y subtítulos en castellano.

También pesa el momento en que aparece. El lanzamiento de esta edición física coincide con el fin de los discos en las consolas de PlayStation, así que el caso de Black Flag Resynced suena menos a excepción y más a síntoma.

Mientras tanto, Ubisoft Barcelona ha llevado a cabo 51 despidos. El dato convive con un estreno comercial fuerte y con una edición física que, pese al disco, exige conexión en su primer uso y solo recupera el juego offline después de completar toda la descarga y aplicar el parche del día uno.

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