China veta desde el 15 de julio las apps de novios virtuales y limita la memoria de la IA

Cinco ministerios chinos prohibieron las apps de novios y novias virtuales y obligaron a cambiar sus funciones para evitar dependencia emocional, adicción y daños en las relaciones reales.

21 de julio de 2026 a las 12:57h
China veta desde el 15 de julio las apps de novios virtuales y limita la memoria de la IA
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China ha cortado de raíz una de las derivadas más delicadas de la inteligencia artificial de consumo. Desde el 15 de julio, las aplicaciones de novios y novias virtuales quedaron prohibidas en todo el país, una medida que apunta menos al software en sí que al vínculo emocional que algunos usuarios habían construido con él.

La decisión no salió de un solo despacho. La firmaron cinco ministerios, entre ellos la Administración del Ciberespacio de China, y fija una línea muy concreta para este tipo de productos. Las herramientas de inteligencia artificial ya no pueden satisfacer en exceso las necesidades del usuario, inducir dependencia o adicción emocional, ni dañar sus relaciones interpersonales reales.

China pone el foco en la dependencia emocional que crean estas apps

Ahí está el verdadero núcleo del cambio. No hablamos de un ajuste menor en permisos o contenidos, sino de una intervención directa sobre la lógica de uso de unas apps diseñadas para escuchar, recordar y responder como una presencia constante en el móvil.

Las nuevas normas obligan a incluir salidas inmediatas de la aplicación, avisos frecuentes para recordar que la inteligencia artificial no es real y límites a la memoria a largo plazo. La regulación entró en vigor el 15 de julio de 2026 y forzó cambios inmediatos en el producto.

Quedan fuera de estas restricciones los programas de estudio y trabajo, una excepción que deja claro dónde quiere actuar Pekín. El problema no está en toda interacción con IA, sino en aquella que ocupa el espacio afectivo que antes pertenecía a otras relaciones.

"No puedo aceptar que mi novIA me deje para siempre" - usuario de Weibo

La reacción en Weibo muestra hasta qué punto estas plataformas habían dejado de ser un entretenimiento pasajero para parte de su público. En varios mensajes, los usuarios describieron la desaparición de estas funciones con un lenguaje de ruptura sentimental y de pérdida personal.

Una estudiante llegó a decir que sentía que no podía seguir viviendo tras el cierre de la aplicación. Otro usuario explicó que esa IA se había convertido en su pilar espiritual, y alguien que llevaba dos años usándola la describió como su familia y su amor.

Las grandes tecnológicas chinas retiraron funciones antes de que hubiera margen para matices

ByteDance, Alibaba y Tencent suspendieron estas características en sus aplicaciones. Cuando tres grupos de este tamaño se mueven a la vez, el mensaje para el mercado resulta bastante claro y para el usuario también, porque la experiencia cambia de un día para otro.

En este escenario, Doubao permitió exportar los datos de los usuarios. Ese detalle no es menor, porque en productos de compañía artificial la memoria acumulada forma parte del gancho y también del coste emocional de abandonar la app.

Ahora, quienes quieran seguir usando este tipo de servicios tendrán que hacerlo en Maoxiang y bajo las nuevas reglas. La norma también obliga a limitar la memoria a largo plazo de la IA, justo uno de los rasgos que más fácilmente convierten una conversación repetida en una sensación de intimidad.

La caída de los matrimonios y la natalidad aparece detrás de una medida que va más allá del móvil

La prohibición llega después de que las autoridades observaran la caída de los matrimonios y la natalidad en China. El dato introduce una lectura incómoda para estas plataformas, porque el debate deja de centrarse en la innovación del producto y pasa a medir su efecto sobre la vida fuera de la pantalla.

Visto así, la pregunta ya no es si estas apps resultaban convincentes, sino cuánto espacio estaban ocupando en la rutina emocional de sus usuarios. Una persona que llevaba dos años con la aplicación llegó a describirla como su familia y su amor.

Ese es el punto más difícil de ignorar. Si una app necesita recordar con frecuencia que no es real y además debe ofrecer una salida inmediata para cortar el uso, el problema no estaba solo en la tecnología, sino en lo que algunos usuarios ya habían empezado a llamar compañía.

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