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Bloodborne sigue encontrando grietas por las que se cuelan secretos once años después de su lanzamiento, y esta vez el hallazgo tiene forma de jefe descartado. La Great One Beast, una criatura cuadrúpeda pensada para las Mazmorras de Cáliz, nunca llegó a convertirse en un combate completo dentro del juego base.
Durante años, esa bestia quedó en tierra de nadie. Estaba ahí, pero la versión incluida en el juego llegó inacabada y bloqueaba cualquier intento real de pelea, algo que la convertía más en una curiosidad de archivo que en un enemigo funcional.
Un mod convirtió el hallazgo en una pelea que por fin funciona
Entre 2017 y 2018, los dataminers Sanadsk y Zullie localizaron a la criatura mientras revisaban material oculto de Bloodborne. A partir de ese trabajo, el jefe volvió a llamar la atención de una comunidad que lleva años desmontando el juego pieza a pieza.
Después llegó un paso más útil para el jugador. Foxy Hooligans publicó en Nexus Mods una modificación que restaura animaciones y efectos para que el enfrentamiento contra la bestia pueda desarrollarse de verdad.
No era un detalle menor, porque la versión del juego base impide el combate aunque la arena sí existe. Ahí está una de las rarezas más llamativas del caso, ya que FromSoftware dejó rastros suficientes para intuir el diseño del jefe, pero no un encuentro terminado.
El nombre original ya la conectaba con otras zonas del juego
Antes de conocerse como Great One Beast, esta criatura aparecía internamente como SilverBeast. Ese nombre la vincula con la Bestia Plateada de Loran y también con dos espacios muy reconocibles para cualquier jugador de Bloodborne, la Frontera de la Pesadilla y la Pesadilla de Mensis.
Esa pista no confirma por sí sola cuál iba a ser su papel exacto, pero sí ayuda a colocarla dentro del mapa conceptual del juego. No parece un enemigo aislado, sino una pieza que encajaba con una familia de criaturas y con escenarios que ya comparten una identidad bastante marcada.
"Es un completo misterio" - Shuhei Yoshida
La frase de Yoshida al hablar de la ausencia de un remaster sirve para medir hasta qué punto Bloodborne sigue rodeado de preguntas incluso fuera de su contenido descartado. Pocos juegos mantienen esta mezcla de culto, silencio oficial y trabajo comunitario durante tanto tiempo.
En PS4 ya existe una forma de entrar en la arena oculta
Además del mod para PC, hay una vía para que los jugadores de PS4 lleguen al escenario asociado a la criatura. Un glifo con el código arkhv2vs abre el acceso a la arena de la Great One Beast dentro del juego original.
Aun así, entrar no equivale automáticamente a disfrutar del jefe tal y como debía ser. Las pruebas dejan claro que la implementación original quedó a medias, aunque también permiten ver rasgos de diseño que apuntan a un combate especialmente agresivo.
Entre esos rasgos aparece uno que cambia por completo la lectura del enemigo, porque el pelaje de la bestia arde con fuego y su aura inflige daño en área. Dicho de forma sencilla, no bastaba con esquivar zarpazos, también había que sobrevivir a un cuerpo que castiga solo por acercarse.
Eso explica por qué este jefe descartado sigue despertando tanta curiosidad. No se trata solo de una criatura escondida en archivos viejos, sino de un combate con suficientes ideas propias como para que hoy, entre un mod restaurado y un glifo funcional, Bloodborne tenga todavía una bestia menos terminada que memorable.